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viernes, 12 de enero de 2018
1:14:22 p.m.
 

Mientras gran parte de Estados Unidos hacían frente a las ventiscas, en Florida “llovían” iguanas. Los residentes han compartido imágenes de estos reptiles boca arriba en sus jardines o en las cunetas de las carreteras. Muchos reptiles morirán en los días siguientes a la ola de frío que azotó Florida, pero es poco probable que el clima haga mella en las poblaciones a largo plazo. 

Este efecto es producto del tiempo anormalmente frío que ha afectado a la costa este de Estados Unidos. Y las iguanas verdes, una especie invasora acostumbrada a climas tropicales cálidos, tienen dificultades para sobrellevarlo. 

No todas las iguanas del estado que están boca arriba en el suelo están muertas. De hecho, muchas están congeladas en una especie de limbo, y algunas han vuelto a la vida una vez que sus cuerpos se calientan. Cuando las temperaturas caen por debajo de entre 10 y 5 grados Celsius, su sangre empieza a ralentizarse y entran en un estado letárgico similar al sueño profundo. Esto hace que sea peligroso coger a iguanas, ya que pueden ponerse a la defensiva cuando son capaces de moverse de nuevo. 

La razón por la que las iguanas tienen dificultades es sencillamente que los cuerpos de estos reptiles no están adaptados al clima frío. Florida alberga un gran número de especies invasoras, desde monos a pitones, y las iguanas son una de las muchas especies que se han afianzado. 


Su área de distribución nativa se extiende desde el sur de México a la selva tropical brasileña, donde pasan la mayor parte del tiempo subidas a las ramas de los árboles. En la década de 1960, estos grandes reptiles, algunos de los cuales pueden alcanzar 1,8 metros de largo, se llevaron a Florida. Desde entonces, sus poblaciones han aumentado. 

Cómo afecta el frío a los animales 

Parte de la razón de que las iguanas hayan sobrevivido tan bien en Florida es gracias al clima típicamente soleado y húmedo del estado, pero cuando llega el frío, las iguanas caen. 

«Tan pronto como la temperatura desciende, su tasa metabólica desciende», afirma Coleman Sheeky, herpetólogo del Museo de Historia Natural de Florida, de la Universidad de Florida. Nos explica que, como las iguanas son ectotermas —lo que significa que su temperatura corporal depende de las temperaturas externa— la sangre de su cuerpo se enfría considerablemente con tiempo frío.

Si se exponen al frío durante el tiempo suficiente, uno o dos días dependiendo del tamaño y la edad de las iguanas, pueden morir. «Están adaptadas para sobrevivir en temperaturas cálidas. Tienen pocas adaptaciones para sobrevivir en temperaturas frías», afirma Sheehy.

Otras especies invasoras de Florida, como los geckos, las pitones de Birmania, los anoles marrones (Anolis sagrei) y las ranas arborícolas de Cuba (Osteopilus septentrionalis) también se enfrentan a dificultades similares en las olas de frío. 

Sin embargo, los reptiles nativos no tienen mucho que temer. Los reptiles y anfibios en regiones de tiempo frío tienen tanto adaptaciones fisiológicas como conductuales para enfrentarse a las bajas temperaturas. 

Un ejemplo extremo de ello son las ranas de bosque que viven en Alaska. 

Durante los meses más fríos del año, el líquido que rodea sus células forma cristales de hielo, congelando el 60 por ciento de su cuerpo. Un estudio de 2014 determinó que sus niveles de glucosa aumentaban y sus corazones se detenían durante este periodo, pero al llegar la primavera se descongelaban.

Los reptiles nativos de Florida tienen una serie de adaptaciones conductuales para hacer frente al frío. «Cuando se acercan las temperaturas frías, saben que tienen que esconderse bajo tierra», afirma Sheehy. 

¿Matará a las especies invasoras? 

Aunque estas olas de frío pueden hacer que parezca que las iguanas y otras especies invasoras están experimentando una muerte masiva, es poco probable que sus poblaciones sufran daños a largo plazo. Algunas de ellas podrían aprender a adaptarse.

 

Después de que Florida experimentara una racha de tiempo especialmente frío en 2010, las poblaciones de pitón de Birmania parecieron descender, pero un estudio de 2012 del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos determinó que se habían recuperado fácil y rápidamente. 

Sheehy prevé que ocurrirá lo mismo con las iguanas. 

«Estas poblaciones podrían adaptarse con el tiempo. Podrían hacerse más tolerantes y aumentar su área de distribución», dice sobre las especies invasoras de Florida. «Todavía está por ver». 

(Fuente: NG/Sarah Gibbens)