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miércoles, 08 de noviembre de 2017
1:12:16 p.m. 

Trump, impopular y polémico, es el presidente estadounidense con menos popularidad en su primer año de gestión, posesionado como ejecutante de una política injerencista contra Corea del Norte, Irán, Cuba y Venezuela. Además, ha sido criticado por su racismo y xenofobia. 

Tras un año de su elección como mandatario de Estados Unidos, Donald Trump es visto como un personaje polémico dentro de la política estadounidense e internacional, y considerado como el presidente más peligroso del mundo de acuerdo con un informe de 27 expertos, con base a su perfil psicológico. Pero más allá de valoraciones psicológicas, la política de Trump es rechazada por el 59 por ciento de la población estadounidense.


La política contra países como Irán, Corea del Norte, Cuba y Venezuela; la agenda económica ejecutada y sus maniobras contra el sistema de salud son algunos puntos esenciales sobre la gestión de Trump durante 12 meses. 

En materia de política exterior, a pesar de que Trump rechazó en su campaña la posición injerencista y militar de Estados Unidos en sus anteriores gobiernos, no ha hecho otra cosa que dar continuidad a las mismas. Como candidato presidencial propuso "una salida pacífica" en cuanto a las intervenciones en Siria. Sin embargo, el 6 de abril de este año ordenó el lanzamiento de 60 misiles Tomahawk desde dos buques estadounidenses que se encontraban en el Mediterráneo, con el objetivo de penetrar en la base aérea de Shayrat.

Asimismo  ordenó el lanzamiento en Afganistán de la bomba es GBU- 43/B Massive Ordnance Air Blast (MOAB), conocida como la "madre de todas las bombas”. De acuerdo con especialistas, la intención del presidente no fue otra que advertir que puede usar bombas no nucleares con un poder destructor cuando, a su juicio, haga falta. 

Otro aspecto de la era Trump en franco retroceso acontece con las relaciones bilaterales EE.UU-Cuba,  percibidas  como una continuación al plan intervencionista norteamericano desde hace más de medio siglo contra la isla. Por otro lado, la Casa Blanca estableció sanciones económicas contra Venezuela, entre ellas  la prohibición de transacciones en bonos emitidos por la petrolera de Venezuela. Sobresale su retórica belicista contra Corea del Norte, bajo el argumento de que representa una amenaza nuclear.  Al respecto ha dicho estar dispuesto a destruir a la nación asiática en caso de verse forzado a defenderse, o a defender alguno de los países aliados.

A la lista de países enemigos de Trump se suma Irán. El mandatario anunció en octubre que no certificará el pacto nuclear establecido con Irán rubricado junto a Francia, Reino Unido, Alemania, Rusia y China.

Por sus política dirigidas hacia los inmigrantes mexicanos y musulmanes, Trump ha sido considerado como racista. En su gestión decretó por 90 días un veto al territorio estadounidense para ciudadanos de siete países diferentes, en su mayoría musulmanes: Siria, Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen. En el caso de los refugiados les prohibió su acceso al país por 120 días. No hablemos del famoso muro que propuso levantar para separ México y EE.UU., en franca amenaza a los derechos humanos y a la biodiversidad de la zona.

Maureen Meyer, coordinadora principal del programa de México de la organización WOLA, expresó: "no nos habíamos dado cuenta de la magnitud del racismo y de la xenofobia hasta que ganó Trump". Pensaba ella "que esto se había superado".

Respecto a la agenda económica Trump la emprendió argumentando la seguridad de su país, por lo cual promovió rebajas de entre el 35 % al 20% a la tasa impositiva para las empresas que se establecieran en el territorio estadounidense. Para quienes decidieran irse, un aumento de aranceles. (Entre 35 % a
45 % en los productos de China y México). 
Estas acciones llevaron a que entre noviembre y diciembre del 2016, se perdieran 12.228 empleos en las compañías estadounidenses registradas en Ciudad Juárez, catalogada la mayor caída en ese área laboral en los últimos 16 años.

"Las compañías no se marcharán de Estados Unidos sin ninguna consecuencia. ¡No volverá a pasar!", aseguró Trump en diciembre pasado.

No quedó fuera de sus promesas la salud. Desde su campaña, prometió la derogación de la Ley de Cuidado de Salud Asequible, conocida como “Obamacare”, por considerarlo un modelo desastroso, pero se encontró de frente con el rechazo del Congreso. Para el mandatario los intentos no terminaron, e insistió por otras vías para desmantelar la ley a través de una orden ejecutiva.

El pasado 12 de octubre, Trump derogó los subsidios federales a las aseguradoras, bajo el argumento de que no hay fondos para los pagos de reducción de costes compartidos con las compañías de seguros. Diferentes líderes demócratas del Congreso estadounidense manifestaron que estas medidas afectarán a la clase media y trabajadora del país. “Parece que el presidente Trump aumentará las primas de salud sin ayuda de nadie", señalaron.

(Fuente: TeleSURtv)