sábado, 21 de enero de 2017
7:51:22 p.m. 

Este viernes (20.01.2017) Donald Trump se convirtió en el presidente número 45 de la historia de EE.UU. al jurar el cargo en la ceremonia oficial de investidura, ante las escalinatas del Capitolio, Washington.

En discurso de investidura —primero como presidente y abiertamente nacionalista— hizo eco de la oscura retórica de la campaña, enumerando los problemas del país; fue conciso sobre los objetivos y visión para los próximos años de su presidencia, reiteró promesas, y mantuvo su postura con respecto a la protección de las fronteras y de la economía del país.

  

 Trump afirmó que su gobierno en enfocará en que "Cada decisión sobre el comercio, los impuestos, la inmigración, sobre asuntos exteriores, se hará en beneficio de los trabajadores y las familias estadounidenses". 

El ahora presidente de Estados Unidos criticó sin distinciones entre los gobiernos demócratas y republicanos, la manera en la que se ha llevado el poder en Washington: "Por décadas hemos enriquecido a extranjeros a costa de nuestras industrias. Los políticos han prosperado pero los trabajos se han perdido y las fábricas han cerrado".

Trump  prometió que comenzará un "gran esfuerzo nacional para reconstruir el país" que "determinará el rumbo de Estados Unidos y de todo el mundo por muchos, muchos años". "A mis conciudadanos estadounidenses y a la gente del mundo, gracias", dijo Trump al comenzar su discurso de toma de posesión, nada más jurar el cargo de presidente estadounidense ante las escalinatas del Capitolio y de cientos de miles de seguidores. "Va a ser primero EE. UU., primero EE.UU., primero EE.UU.", agregó. 

Protestas y marchas

Trump llegó a la ceremonia de investidura bajo fuertes protestas en varias ciudades del país, en rechazo a sus polémicas propuestas sobre racismo, xenofobia y régimen migratorio. 


Las primeras protestas se vivieron en cientos de escuelas del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles, donde estudiantes, profesores y padres de familia se manifestaron contra las políticas antiinmigrantes de Trump. Igualmente, en la ciudad californiana, considerada capital de los indocumentados del país, tuvo lugar una protesta masiva con la participación de más de 90 grupos en el Staples Center. En Chicago, la organización Familias Trabajadoras Unidas  promovió otra protesta frente a la Torre Trump de esa ciudad.

Pero la mayor manifestación contra el nuevo mandatario ha sido la de hoy sábado, apenas un día después de la juramentación de Donald Trump, una auténtica marea humana que inundó calles y parques del centro de las ciudades. Manhattan y Nueva York, en contra el racismo, la intolerancia y la discriminación. 


La denominada Marcha de las Mujeres partió de las inmediaciones de la sede de Naciones Unidas y recorrió durante varios bloques las emblemáticas arterias neoyorquinas Calle 42 y Quinta Avenida, hasta llegar a la Torre Trump, residencia oficial del magnate inmobiliario antes de mudarse para la Casa Blanca.

Cantos antirracistas y de unidad dominaron el recorrido, al igual que pancartas en rechazo a las posturas antiinmigrantes expresadas por el mandatario republicano durante su campaña para llegar a la Oficina Oval.

Al igual que en anteriores protestas, los manifestantes corearon No es mi presidente, Las vidas negras importan, No en mi guardia y Trump sexista.

La marcha de la Gran Manzana tuvo lugar de manera simultánea con la convocada en la capital, Washington D.C., por organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres.

Primera visita a la CIA


En un intento de recomponer su relación con el espionaje estadounidense  Donald Trump realizó este sábado su primera visita como presidente a la Agencia Central de Inteligencia (CIA), en Langley (Virginia.)

En un abierto intento de establecer una relación fluida con el espionaje estadounidense Trump fue efusivo con sus elogios y dijo a los funcionarios, que interrumpieron sus horas libres para reunirse con él, que los amaba y que contaban con su apoyo.

"Estoy con ustedes, 1.000%", les dijo Trump. "Los amo y los respeto", insistió el nuevo presidente estadounidense, de pie delante de la famosa pared de la CIA en la que están grabadas estrellas que representan agentes caídos en sus funciones.

Trump hace referencia al escándalo después de la elección presidencial de noviembre, cuando varias de esas agencias indicaron que Rusia había interferido en la campaña para ayudarlo a ganar.

El presidente considera como "una caza de brujas" la supuesta injerencia en las elecciones estadounidenses de los "hackers" rusos. 

Guerra a los medios


También en la sede de la CIA, entre aplausos, frente al muro de mármol donde están grabadas 117 estrellas en memoria de los empleados de la agencia de espionaje muertos en acto de servicio, Donald Trump cargó este sábado contra la prensa en su primera comparecencia pública como presidente de Estados Unidos.

A su juicio fue la prensa la que hizo parecer que él tenía un problema con la comunidad de inteligencia.

"Estoy con ustedes en un 1.000%. El motivo por el que son mi primera visita es que estoy embarcado en una guerra con los medios. Están entre los seres humanos más deshonestos de la tierra", dijo Trump, que alternó el tono jocoso con el combativo.

El presidente acusó también a la prensa de mentir sobre la modesta cifra de asistencia a la jornada inaugural, y criticó, citando por su nombre, a un periodista de la revista Time que erróneamente había afirmado que Trump retiró un busto de Martin Luther King del Despacho Oval.

Al poco después, en su primera rueda de prensa, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, mantuvo la ofensiva contra los periodistas. Denunció que "algunos miembros" de los medios de comunicación dieron "noticias falsas" durante la toma de posesión de Trump y advirtió de que "rendirán cuentas".

Defensa con muros: muy grave


El papa Francisco, quien el pasado 20 de enero pidió al nuevo presidente de EE.UU tomar los "valores éticos" como guía durante los cuatro años que pasará en la Casa Blanca, pidió hoy lunes en una entrevista con el diario español El País publicada este sábado, no confiarse en tiempos de crisis a "un salvador" que proponga defender su pueblo "con muros, con alambres, con lo que sea (…). Eso es muy grave".

Sobre las causas del ascenso del nazismo en Alemania, recordó que "Hitler no robó el poder, fue votado por su pueblo, y después destruyó a su pueblo", a la pregunta del diario español sobre la emergencia de movimientos populistas en Europa y el caso específico de Trump en Estados Unidos. 

(Fuentes: DW/ PL/ TS/EL/AL)