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sábado, 14 de enero de 2017
1:45:28 p.m. 

“Es inaceptable, así como deshumano, un sistema económico mundial que descarta a los hombres, mujeres y niños, por el hecho de que estos parecen no ser útiles según los criterios de rentabilidad de las empresas y de otras organizaciones”. 

Lo dijo ante una delegación de la denominada Tabla Redonda de Roma de la Global Foundation (fundación internacional de caridad), y una vez más, el Santo Padre animó a llevar adelante la Doctrina Social de la Iglesia y a ayudar a los más desfavorecidos.

Francisco añadió que este descarte de las personas “constituye el regreso de la deshumanización de cualquier sistema político y económico: aquellos que causan o permiten el descarte de los otros –refugiados, niños abusados o esclavizados, pobres que mueren por la calle cuando hace frío– y que se convierten ellos mismos en una especie de maquinas sin alma, aceptando implícitamente el principio de que también ellos, antes o después, serán descartados cuando no sean ya útiles a una sociedad que ha puesto en el centro al dios dinero”.

El Papa recordó que ya San Juan Pablo II y Benedicto XVI advirtieron de esta situación “que se ha verificado ampliamente”. A pesar de esto, “al mismo tiempo se han desarrollado y realizado muchos esfuerzos de individuos y de instituciones para resanar los males producidos por una globalización irresponsable”.

A este respecto, recordó a la Madre Teresa de Calcuta, canonizada por él el pasado mes de septiembre, quien es “un símbolo y un icono de nuestros tiempos que representa estos esfuerzos”.

“Ella acogió toda vida humana, aquella que no ha nacido y aquella abandonada y descartada y ha hecho sentir su voz a los potentes de la tierra para que reconocieran los crímenes de la pobreza creada por ellos mismos”, subrayó el Pontífice.

En la parte final del discurso, pidió no ser “indiferente a las heridas de los pobres, sino aprender a compartir con aquellos que sufren por las persecuciones, por la soledad o por la separación de sus familias”, así como “quien no tiene acceso a atención médica, aquellos que sufren el hambre, el frío o el calor”.

“La política y la economía, en efecto, deberían desarrollar el ejercicio de la virtud de la prudencia”, añadió.

(Fuente: ACI)

Leer: Audiencia a los miembros de la Global Foundation, 14.01.2017