20160613034719-papa-los-discapacitados.jpg

 

9:47:35 p.m. 

El papa Francisco dijo hoy que en tiempos en que "el cuidado del cuerpo se ha convertido en mito de masa y un negocio económico", las personas con discapacidad son "separadas" de la sociedad para que "no traben el ritmo falso del bienestar". 

Jorge Mario Bergoglio habló con dureza sobre la tendencia a esconder o apartar a quienes padecen algún tipo de disminución física o mental, durante la misa conclusiva del Jubileo de los discapacitados. 

Hoy "se considera que una persona enferma o minusválida no puede ser feliz, porque es incapaz de realizar el estilo de vida impuesto por la cultura del placer y de la diversión", afirmó. 

El Pontífice agregó que "en la época en la cual un cierto cuidado del cuerpo se ha convertido en mito de masa y por ende un negocio económico, lo que es imperfecto debe ser escondido porque atenta contra la felicidad y la serenidad de los privilegiados y pone en crisis el modelo dominante". 

Es "mejor tener a estas personas separadas en algún 'recinto' -quizás dorado- o en las 'reservas' del pietismo y del asistencialismo con tal que no traben el ritmo falso del bienestar", denunció Bergoglio. 

En algunos casos, incluso, se considera que es mejor "desembarazarse" de los discapacitados "cuanto antes, porque se convierten en un peso económico insostenible en un tiempo de crisis", destacó el Papa. 

"Pero en realidad, qué ilusión vive el hombre de hoy cuando cierra los ojos frente a la enfermedad y a la minusvalía!. El no comprende el verdadero sentido de la vida, que implica también la aceptación del sufrimiento y del límite. El mundo no se vuelve mejor por estar compuesto sólo por personas aparentemente 'perfectas', por no decir trucadas, sino cuando crecen la solidaridad entre los seres humanos, la aceptación recíproca y el respeto", advirtió. 

"El modo en el cual vivimos la enfermedad y la discapacidad es el índice del amor que estamos dispuestos a ofrecer. El modo con el cual afrontamos el sufrimiento y el límite es el criterio de nuestra libertad de dar sentidos a las experiencias de la vida, incluso cuando nos parecen absurdas y no merecidas. No nos dejemos turbar por estas tribulaciones. Sabemos que en la debilidad podemos volvernos fuertes", aseguró. 

Francisco afirmó además que "hoy no existe sólo el sufrimiento físico, una de las patologías más frecuentes es también la que toca al espíritu. Es un sufrimiento que implica el ánimo y lo vuelve triste porque carece de amor: la patología de la tristeza". 

"Cuando se tiene la experiencia de la desilusión o de la traición de las relaciones importantes —remarcó el Pontífice— entonces nos descubrimos vulnerables, débiles y sin defensas. La tentación de encerrarnos en nosotros mismos se hace muy fuerte y se corre el riesgo de perder la ocasión de la vida: amar pese a todo", sostuvo el pontífice. 

"Pero la felicidad se puede alcanzar sólo si "somos capaces de amar y cuántas personas minusválidas y sufrientes se reabren a la vida apenas descubren que son amadas!. Y cuánto amor puede surgir de un corazón también sólo por una sonrisa!. La terapia de la sonrisa", aseguró. Entonces, con esa terapia —explicó el Papa— "la fragilidad misma puede convertirse en confort y sostén a nuestra soledad".  

(Fuente: ANSA)