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Un nuevo escándalo que deja al descubierto el blanqueo de capitales y la evasión de sanciones e impuestos de varias personalidades. Se estima que sea 40 veces más grande que Wikileaks.

Tras la filtración de más de 11 millones de documentos de una firma de asesoría panameña (un nuevo escándalo conocido como Panamá Papers), divulgados este domingo por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), las autoridades de diversos países han informado que iniciarán investigaciones para determinar si las personalidades y empresas mencionadas incurrieron en delitos fiscales. 

Australia, Austria, Brasil, Costa Rica, Francia, México y Suecia son algunas de las naciones que han empezado a investigar las acusaciones. 

Por su parte, el gobierno panameño divulgó un comunicado en el que afirma que cooperará vigorosamente con cualquier solicitud o asistencia que sea necesaria en caso de que se desarrolle algún proceso judicial. 

Los datos revelan que una fuente anónima entregó la documentación al periódico alemán Süddeutsche Zeitung, que la compartió con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, un ente que agrupa a 107 empresas informativas de 78 países  

Panamá Papers el cual se estima que sea 40 veces más grande que Wikileaks, deja al descubierto el blanqueo de capitales y la evasión de sanciones e impuestos de varias personalidades de la música, el deporte y la política. 

Además, hay tanto bancos como clientes individuales en el centro del escándalo. El diario británico The Guardian dijo que los documentos mostraron una red de negocios y créditos secretos offshore (manejos de capitales y creación de sociedades en terceros países) por valor de 2 000 millones de dólares. 

Si bien los documentos muestran complejos arreglos financieros en beneficio de la élite mundial, no significan necesariamente que to­dos sean ilegales, acotó Reuters. 

El material cubre un periodo de casi 40 años, desde 1977 hasta diciembre pasado, y revela supuestamente que algunas firmas domiciliadas en paraísos fiscales habrían sido usadas para el lavado de dinero, el tráfico de armas y drogas y la evasión de impuestos. 

El director del bufete panameño, Ramón Fonseca, dijo que la firma no ha actuado mal, pero reconoció que su empresa sufrió una filtración “limitada” de su base de datos. 

(Fuente: Granma/AFP)