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Ansiedad y pánico para la mayoría, sueños de una fuga a Italia para algunos, estrés para casi todos: la irrupción de Donald Trump llevó a Estados Unidos y a los estadounidenses al borde de un ataque de nervios.

El diario The Washington Post dedicó un reportaje a analizar un país donde sus habitantes corren al analista y, en el diván, no hablan de sus corazones rotos o de una infancia arruinada, sino que piden saber qué trauma sufrió el millonario candidato republicano para ser "así" de malo.

En el reportaje los psicólogos denuncian un estrés tal que horas de su trabajo se concentran sobre el magnate.

Masajistas explican que no logran relajar los músculos de sus clientes, terriblemente contracturados por la idea de un Trump en la Casa Blanca.

Se trata de una psicosis que parece golpear tanto a los demócratas como a los republicanos y sube de madera directamente proporcional a cada nueva victoria del candidato presidencial. Es una fobia-Trump que está destrozando familias y es detallada por la gente común en Twitter, la prensa y sus propias búsquedas on line.

La docente de arte de Brooklyn, Nancy Lauro, de 52 años, se puso a buscar en internet cómo adquirir la ciudadanía italiana y huir a la tierra de sus abuelos en caso de una victoria de Trump.

"No es una respuesta patológica a una situación normal, es una reacción normal a una situación peligrosa", dijo. "No hago más que pensar en quien huyó de Alemania en los meses previos a la asunción nazi".

Para Amanda Long, fisioterapista de Arlington, a las puertas de Washington, el problema tiene que ver con las charlas incesantes de los clientes sobre la psicosis que causa Trump.

"Llego a decirles que se callen para no aguantar los músculos tensísimos de sus espaldas, como si fuesen la cara color naranja de Trump", indicó.

Psicólogos neoyorquinos y de la capital denuncian que han emergido miedos y horrores hasta ahora nunca mencionados por sus pacientes: hay quienes vienen de familias sobrevivientes del Holocausto y comienzan a soñar con dictadores, hay personas de color que temen el retorno del Ku Klux Klan, otros de religión musulmana en pánico", afirman.

"El ascenso de Trump está poniendo en discusión valores profundos y encendiendo miedos antiguos", explicó la psicóloga Alison Howard al Washington Post. "La gente se pregunta cómo es posible que vaya adelante un individuo que destruye los principios anti-racistas y de respeto común en el cual todos fuimos educados", agregó.

Emma Taylor, de 27 años, de Los Angeles, resumió esta situación en un tuit: "estoy en cama, no puedo dormir. Tengo un ataque de pánico pensando en Trump presidente. Es como un huracán que está por abatirse y estoy inmovilizada y no puedo hacer nada".

(Fuente: ANSA)