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7:58:40 p.m.

Durante los preestrenos del filme colocan nueva tecnología a asistentes para medir su ritmo cardíaco.

Los estudios 20th Century Fox colocaron pulseras inteligentes en un centenar de personas durante los preestrenos de The Revenant, nueva película de Alejandro González Inárritu para medir los niveles de cambio físico que una persona puede demostrar con uno de los dramas preferidos de la temporada. 

Al medir el ritmo cardíaco, la humedad de la piel, los gestos y los jadeos, la empresa de entretenimiento halló que el filme protagonizado por Leonardo DiCaprio tuvo 14 escenas que registraron saltos significativos en el latido. Quince escenas provocaron reacciones muy fuertes determinadas por una gama de indicios. La audiencia permaneció totalmente quieta durante la mitad de las dos horas y media del filme.

George Dewey, vicepresidente de Fox para la unidad digital, afirmó que una de sus ventajas, dijo, es que descarta el "ruido" estadístico, es decir, la influencia mutua de los espectadores después de la película.

"Es una manera pura de medir las respuestas individuales en la audiencia", dijo.

Compañías como la unidad de mediciones Innerscope Research y la medidora de audiencias Nielsen realizan esa clase de análisis biométricos de la audiencia desde hace casi una década, dijo Carl Marci, jefe de neurología de Nielsen, pero Hollywood se ha mostrado cauto en la aplicación de esas técnicas porque requieren una fuerte inversión de tiempo y recursos.

Menores costos

Anteriormente, para realizar esas mediciones se llevaba a un individuo al laboratorio donde artefactos médicos monitoreaban todas sus reacciones, incluso las ondas cerebrales y el movimiento ocular, pero ahora la creación de sensores económicos permite reducir los costos al punto de que un productor con escaso presupuesto puede utilizarlos.

Los sensores que son "parte de la ropa y más pequeños y livianos y económicos" empiezan a llegar al mercado, dijo Marci. "Este es un ejemplo de la onda".

Por ahora, Fox piensa utilizar la tecnología para el mercadeo: por ejemplo, para destacar escenas que provocan una reacción mayor entre las mujeres ante la publicidad dirigida a ellas, pero el director de "Revenant", el mexicano González Iñárritu, también pudo observar los resultados, dijo Dewey.

No es difícil imaginar la influencia que pueden tener este tipo de estudios sobre los creadores cinematográficos, ya que estos podrían medir qué podrían eliminar o incluso modificar totalmente el final de una película.

Sin embargo, Dewey restó importancia a su efecto sobre el proceso fílmico. "Nada reemplazará jamás el arte cinematográfico", aseguró.