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La restauración de la duna en el sector de Villa Cuba se inscribe entre las más importantes acciones para recuperar y proteger el entorno del conocido balneario cubano, famoso sobre todo por la inigualable belleza de su playa. 

Las acciones de recuperación comprenden un área de unos 1 000 metros, lugar hacia el cual se movieron 18 000 metros cúbicos de arena. 

El objetivo es reconformar la duna (protección natural de la playa), muy deformada ya en este sector de playa, entre las calles A y K, una de las franjas donde es más animada la actividad turística en el polo. Otro proyecto vinculado al impacto del medio ambiente tiene que ver con la delineación de la duna en el hotel Internacional, donde utilizarán cerca de 14 000 metros cúbicos de arena, producto extraído del entorno y del Canal de Paso Malo. 

Nuevas inversiones o proyectos conciben la disposición de la duna alrededor de la calle 30 y en la zona donde estaba ubicado el ranchón El Caney. 

El fortalecimiento de la duna permite crear reservas de arena que en momentos de erosión extrema se incorporan a la playa y sirven para amortiguar el oleaje y minimizar su efecto erosivo. 

Trabajadores de la Empresa Arentur, en Varadero, asumen la responsabilidad del vertimiento de arena y de las demás acciones de mantenimiento. Esa entidad es un soporte indispensable en la recuperación de la playa. 

Durante la etapa una importante franja del litoral se ha reforestado con especies como el icaco, uva caleta, arroz de playa y boniato de playa. De igual modo se han reconformado los perfiles de la playa (suavizar la pendiente) a lo largo de unos tres kilómetros. 

Con un presupuesto que asciende a 1 300 000 pesos, el Centro de Servicios Ambientales promueve también la solución definitiva de los problemas de erosión crítica en los sectores costeros que involucran a los hoteles Iberostar Varadero, Tuxpan-Bella Costa, Punta Blanca y Meliá Varadero, entre otros. 

Paralelamente se construyen pasarelas, cercas perimetrales y barreras de contención con el propósito de proteger la duna. 

El cuidado y conservación de la playa cuenta también con el favor de la capacitación y formación educacional de inversionistas, constructores y trabajadores del turismo en te­mas vinculados con el funcionamiento y explotación de esa valiosa zona costera. 

Sin dudas existe voluntad porque la llamada Playa Azul continúe inspirando la imagen de siempre, la de una playa con el mérito reservado de ser de las más lindas del mundo. Y para mantener ese atributo es preciso realizar las acciones sistemáticas de mantenimiento, resultado de un programa concertado entre el Mintur y el Citma. 

(Fuente: Granma)