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Durante el encuentro sostenido hace algunas horas entre Fidel y el Papa Francisco el Sumo Pontífice obsequió al líder histórico con varios textos, entre ellos su encíclica Evangelii Gaudium*.

Se trata de una exhortación en la que se dirige a los fieles cristianos invitándolos a una nueva etapa marcada por la alegría del Evangelio, “que llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús”. En ella Francisco indica los caminos para la marcha de la Iglesia en los próximos años.

Dice al comienzo: 

“El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada. Cuando la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para los demás, ya no entran los pobres, ya no se escucha la voz de Dios, ya no se goza la dulce alegría de su amor, ya no palpita el entusiasmo por hacer el bien. Los creyentes también corren ese riesgo, cierto y permanente. Muchos caen en él y se convierten en seres resentidos, quejosos, sin vida. Ésa no es la opción de una vida digna y plena, ése no es el deseo de Dios para nosotros, ésa no es la vida en el Espíritu que brota del corazón de Cristo resucitado”. 

No es —como muchos han mal interpretado— un tratado sobre economía, asunto que ha debido de aclarar en reiteradas oportunidades el propio Papa Vaticano para que Evangelii Gaudium sea leída y comprendida en su naturaleza y no desde las críticas que ciertos economistas o personas que tienen una determinada visión de las relaciones económicas y sociales, han vertido sobre el documento, incluso tildando a Francisco de marxista. 

En una reciente entrevista realizada por el periodista italiano Andrea Tornielli y publicada por el diario italiano La Stampa, el Papa Francisco explicó que en el texto no hablaba como técnico sino según la Doctrina Social de la Iglesia: “En la Exhortación no hay nada que no se encuentre en la Doctrina Social de la Iglesia. No hablé desde un punto de vista técnico, traté de presentar una fotografía de lo que sucede", dijo.

El Papa se refirió también entre la relación entre la Iglesia y la política y dijo que ésta debe ser "al mismo tiempo paralela y convergente. Paralela, porque cada uno tiene su camino y sus diferentes tareas. Convergente, sólo para ayudar al pueblo. Cuando las relaciones convergen antes, sin el pueblo, o sin tomar en consideración al pueblo, comienza ese contubernio con el poder político que acaba pudriendo a la Iglesia: los negocios, los compromisos".

"La política es noble, es una de las formas más altas de caridad, como decía Pablo VI. La ensuciamos cuando la usamos para los negocios. La relación entre la Iglesia y el poder político también puede corromperse, si no converge sólo en el bien común".

En declaraciones a ACI Prensa, el Secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, Mons. Octavio Ruiz Arenas, explicó que Evangelii Gaudium sencillamente persigue el Kerigma, el primer anuncio de Dios, que incluye la justicia y la predilección a los pobres.

Mons. Ruiz Arenas recordó que “la vida cristiana, la catequesis, la teología, no son otra cosa que desarrollar esa idea fundamental que muchas veces se olvida. ¿Qué es realmente el Kerigma y por qué la importancia de hoy de una provocación Kerigmática?”.

El Kerigma, dijo, “es el primer anuncio, no es algo que se da esporádicamente y luego se olvida y luego se rellena con una serie de verdades, sino que recuerda que toda la acción evangelizadora es desarrollar el primer anuncio, es la alegría de saber que Dios me ama, que me ha enviado a su Hijo para redimirme y que me da la fuerza del Espíritu Santo y que me acompañe durante toda mi vida”, añadió.

El Papa ha pedido a los ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea luchar contra la degradación ambiental y la pobreza. El encuentro se produjo en el marco de los Objetivos de Desarrollo sostenible de las Naciones Unidas y de la Conferencia sobre el Cambio Climático en París (Francia) que tendrá lugar del 30 de noviembre al 11 de diciembre de 2015.

Francisco aseguró que la tarea de estos políticos es “un bien colectivo, un patrimonio de la humanidad, y responsabilidad de cada uno de nosotros. Una responsabilidad que sólo puede ser transversal y requiere la colaboración efectiva de la comunidad internacional”.

Y habló de solidaridad, de justicia y de participación: Solidaridad, “una palabra que a veces se olvida y de la que a veces se abusa de forma estéril”;  justicia, pues se trata de una “deuda ecológica” especialmente entre el Norte y el Sur, vinculada con los desequilibrios comerciales que repercuten en el ámbito ecológico, y de participación, para “que todas las partes en causa se involucren, incluso las que a menudo se quedan al margen de la toma de decisiones”.

“Solidaridad, justicia y participación por respeto de nuestra dignidad y por respeto de la creación”, afirmó.

Al concluir, el Santo Padre aseguró que tanto él como la Santa Sede no dejarán de dar apoyo para “responder adecuadamente al grito de la tierra y al grito de los pobres”.

Durante el encuentro con su Santidad, Fidel lo pudo apreciar, y tuvo palabras de elogio hacia el Papa Francisco por su capacidad de comunicación, sus reiterados mensajes públicos de solidaridad a favor de los distintos estratos sociales y de compromiso en bien de la Humanidad.

El Papa Francisco expresó el agradecimiento a Cuba por su contribución a la paz y a la preservación de la especie humana en un mundo saturado de odio y agresiones.

El Papa Francisco, fiel a su conciencia y convicciones, lucha con su palabra y el ejemplo, por una humanidad más generosa y justa en la que ninguna nación carezca de empleo, alimentos, medicinas y educación. 

 * Una encíclica fue originalmente una carta circular enviada a todas las iglesias de una zona en la antigua iglesia cristiana. La Iglesia Católica Romana en general, sólo utiliza este término para las encíclicas papales. La palabra proviene del latín Encyclia  y del griego egkyklios, que significa "envolver en círculo", que es también el origen de la palabra "enciclopedia". Está fechada en Roma, el 24 de noviembre, 2013.Va dirigida a los obispos, a los presbíteros y diáconos, a las personas consagradas y a los fieles laicos sobre el anuncio del evangelio en el mundo actual.