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Así se titula el libro publicado por la Editorial de Ciencias Sociales que analiza el cuentapropismo desde una óptica multifactorial.  

Nada más el título resulta atractivo, sobre todo para muchos posibles y actuales emprendedores en Cuba. Se trata del libro de Ricardo J. Machado y Karla Gattorno, publicado por la Editorial de Ciencias Sociales, el cual seguramente ha sido un bestseller en muchas librerías del país. 

El volumen recoge temas como el análisis del cuentapropismo desde una óptica multifactorial, la elevación gradual de los niveles de exigencia para la apertura y funcionamiento de los pequeños negocios, los vínculos de intercambio con las empresas estatales, entre otros. 

Según se afirma en la contratapa, el texto resultará de gran ayuda para los funcionarios y personal administrativo de los organismos reguladores vinculados a este tipo de labor, así como para los especialistas y académicos que se propongan convertir el trabajo por cuenta propia en objeto de investigación científica. 

El libro aborda los elementos que deben dominarse antes de iniciar un negocio, los estudios de la zona donde lo emprenderán, y otras orientaciones; así como indicaciones para mantenerlo eficazmente. Incluye también tópicos diversos, como los aspectos jurídicos y tributarios, la organización del trabajo, temas contables y financieros, consejos prácticos y retos a enfrentar. 

En cinco capítulos, mediante un lenguaje ameno y sencillo, caricaturas, recortes de prensa, gráficos… los autores consiguen mantener la atención acerca de asuntos prioritarios para el desempeño de la economía cubana actual. 

Vale señalar que Machado es Doctor en Ciencias Económicas y profesor titular de la Universidad de La Habana, y Gattorno es Máster en Recursos Humanos y profesora de la Escuela de Hotelería y Turismo de La Habana. Ello asegura la solidez que puede alcanzar el libro escrito por ellos. 

Además, parece estar indicando el trabajo por cuenta propia como foco de atención, no solamente para los interesados en sostener un megocio o incluirse en uno de ellos como empleado contratado, sino también por parte de la academia, que aportaría una visión de larga perspectiva, más reposada y reflexiva. 

Y por supuesto, los pequeños puestos de trabajo aparecen ubicados en un contexto macro a nivel de país. "Creemos advertir en el modelo cubano una curiosa dinámica, a manera de vasos comunicantes, entre las posibilidades de éxito de las empresas estatales y el desarrollo del sector cuentapropista. (…) La suerte de ambas está interconectada", afirman los investigadores. 

Asimismo, constituyen un valioso aporte las sugerencias a manera de ABC: "El emprendimiento de un trabajo por cuenta propia es una actividad comercial. En cualquier operación de este tipo la clave secreta del éxito es la planeación. Sin un plan bien preparado, su actividad estará sometida a los designios del destino, en vez de estar orientada por criterios sólidos, bien fundamentados". 

Desde su aprobación en 2010, el trabajo por cuenta propia ha mostrado un crecimiento sostenido, al punto que hoy se acogen a esta modalidad más de medio millón de personas, que laboran en más de 200 actividades aprobadas. 

Las licencias que concentran mayor número de afiliados son la elaboración y venta de alimentos, el transporte de carga y pasajeros, el arrendamiento de viviendas, habitaciones y espacios; y los agente de telecomunicaciones. 

Teniendo en cuenta tales cifras, la formación y capacitación con el objetivo de incluirse exitosamente en este sector, viene a ser un asunto que cobra cada más importancia. Por tal motivo, existen otras variantes de superación para aquellos que han decidido por el cuentapropismo. 

Tal es el caso del curso Administre su negocio, que ofrece la Empresa de Tecnologías de la Información y Servicios Telemáticos Avanzados, Citmatel. La iniciativa viene acompañada por un software del mismo nombre, que permite a los emprendedores registrar y controlar sus ingresos y gastos, así como los productos y/o servicios que ofrecen, además de calcular sus impuestos. 

Esta herramienta, creada por la propia entidad, puede adaptarse de acuerdo con la actividad en cuestión, lo cual posibilita aplicarla también en cooperativas no agropecuarias. 

La Asociación Nacional de Economistas y Contadores (ANEC) y la Oficina Nacional de la Administración Tributaria (ONAT), cuentan de igual modo con proyectos y otras modalidades para contribuir a un mejor desempeño de los micro-empresarios. 

Asimismo, la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales dispone de cursos y talleres diferentes momentos del año, destinados a este público. 

Estas oportunidades apuntan a una voluntad institucional de acompañar al sector particular, con grandes requerimientos de know how en materia contable y de gestión, pero que, simultáneamente, da señales de una estructuración más compleja y un mejoramiento visible en determinadas prestaciones. 

(Fuente: Opciones)