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Poco resta para que Janio Núñez Leal, el escultor del tabaco, realice su gran anhelo: la apertura de Galería Mirador, la Casa del arte con tabaco, donde unifica varias salas de exposiciones y ventas, tienda de artesanía a partir de la hoja del tabaco y una cafetería especializada con atractiva vista de playa Guanabo, desde el Mirador de Marbella, en las afueras de la capital cubana.

Meses de atareo lleva junto a sus fieles seguidores para reacondicionar la casa de cuatro niveles, por demás una reliquia arquitectónica original del pintor de la Vanguardia Eberto Escobedo Lazo (1919-1995), que atesora una escultura monumental de Gelasio Gelabert fechada en 1958.

Nieto de torcedor y despalilladora, Janio gozó desde niño la manipulación de la hoja, delegó el ejercicio de su profesión vencidos los estudios para convertirse en maestro tabaquero, intranquilo e inconforme, hasta que logró saltar de la clásica vitola a la figuración con la hoja, cuando en 1994 hizo la cabeza del indio Cohíba.

En algún momento pensó en un museo que albergara su colección de celebridades, algunas a tamaño natural como las de Churchill, Schwarzenegger avituallado en su representación del exterminador y Nicholson a batiente sonrisa acomodado en un butacón; la de fumadores célebres de menor formato, que incluye al Che Guevara, Charlie Chaplin, Luciano Pavarotti, Compay Segundo y famosos vegueros como el cubano Alejandro Robaina, entre otros.

Sus obras las componen auténticas hojas de Vuelta Abajo, las mismas de los apetecidos puros de marcas como Romeo y Julieta y Cohíba, con las que desde su debut en la Feria Internacional de La Habana 1998, y en la primera edición del Festival del Habano, ha exhibido su destreza y arte desde República Dominicana hasta Londres, pasando por otros exigentes destinos como el Museo del Chocolate de Bélgica, en varias Casas del Habano en Amberes, España, Francia, China yVenezuela, y en Estados Unidos como parte de colecciones particulares.

En la Galería Mirador —abierta al público actualmente en fase de prueba— Janio y su nutrido grupo de colaboradores ofrecen más de 40 prototipos de piezas artesanales de muy variados tamaños y propicias para suvenires, algunas elaboradas delante del cliente, en el horario entre las 10:00 de la mañana y 7:00 de la noche, todos los días de la semana. Mientras, entreteje otros proyectos utilitarios, un taller donde entrenar a las nuevas generaciones, y el de mayor envergadura: el fresco Fundamentos de la humanidad, otro sueño que, como pastor evangélico, espera le sea revelado en algún momento.

(Fuente: CC)