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Fue coordinadora del Movimiento 26 de Julio en la antigua provincia de Las Villas y desempeñó diversas tareas vinculadas a la Campaña de Alfabetización y al trabajo de la FMC. La despedida de duelo estuvo acompañada con ofrendas florales del líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz y del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz.

El pasado sábado falleció en la capital, a la edad de 105 años, la destacada revolucionaria Margot de las Mercedes Machado Padrón.

Nació en Báez, barrio rural de Villa Clara, el 24 de septiembre de 1909. Fue maestra de profesión; tuvo una actitud digna y muy valiente al conocer la muerte de su hijo Julio Pino Ma­chado.

Madre del combatiente Quintín Pino Ma­chado, en cumplimiento de tareas en la clandestinidad sostuvo contactos con Frank País García en muchas ocasiones. Fue coordinadora del Movimiento 26 de Julio en la antigua provincia de Las Villas, y con posterioridad en el exilio, fue coordinadora del Movimiento en Caracas.

Después del triunfo de la Revolución desempeñó diversas tareas vinculadas a la Cam­paña de Alfabetización y al trabajo de la Federación de Mujeres Cubanas.

Por sus servicios al país recibió diversos reconocimientos.

El cadáver de Margot Machado Padrón fue cremado y sus cenizas expuestas en el Panteón de los Veteranos del Cementerio de Colón en la tarde de este lunes, y, en fecha posterior, serán trasladadas a su provincia natal.

La despedida de duelo estuvo acompañada además con ofrendas florales del líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz y del Pre­si­dente de los Consejos de Estado y de Mi­nis­tros, General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Margot fue y será siempre una mujer y combatiente excepcional. Sobresalía por su serenidad y valentía ante todas las actividades que se le asignaban. La valentía, carácter combativo, modestia y honradez, fueron atributos que la caracterizaron durante toda su vida,

Margot se fue con una vida larga pero también triste desde el punto de vista humano por la pérdida de sus dos hijos varones. A pesar de ese dolor fue siempre una mujer sencilla y revolucionaria que supo tomar los valores provenientes de su padre (quien fuera veterano de la guerra de independencia) y dedicarlos a la lucha de su patria.

Como dijera en la despedida de duelo Te­resa Amarelle Boué, secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas, Margot tuvo una vida activa que debe constituir hoy y siempre paradigma para las nuevas generaciones.

(Fuente: Granma)