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6:01:03 a.m. 

El carguero espacial ruso Progress M-27M se precipita hacia la Tierra sin que se sepa exactamente ni cuándo ni dónde caerán sus restos. 

"Pronosticar con exactitud la fecha y lugar donde caerán los fragmentos del Progress que no se desintegren en la capas densas de la atmósfera sólo será posible unas horas antes de que esto ocurra", dijo a la agencia oficial rusa RIA Nóvosti una fuente del sector aeroespacial. 

La misma fuente añadió que la velocidad del descenso dependerá del estado de la atmósfera y del viento solar, pero recalcó que "en las últimas 24 horas la nave de carga ya ha perdido decenas de metros de altitud". 

La nave Progress, que se emplea desde hace 35 años, es uno de los grandes orgullos de la industria aeroespacial rusa, con un historial prácticamente inmaculado: hasta ahora había sufrido un solo accidente, en agosto de 2011, provocado por un fallo del cohete portador. 

La familia de las Progress nació para abastecer la estación espacial soviética tripulada Saliut 6, la primera para misiones de larga duración, puesta en órbita en 1979. 

Cada año, Rusia envía entre tres y cuatros cargueros con suministros para la Estación Espacial Internacional, un proyecto en el que participan 16 países y que tiene un coste estimado en 100.000 millones de dólares. 

La plataforma, con tripulantes a bordo de manera continuada desde 2000, tiene una masa de cerca de 450 toneladas y orbita a una distancia de entre 335 y 460 kilómetros de la Tierra, con una velocidad de unos 27.000 kilómetros por hora. 

(Fuente: LTC)