5:02:07 a.m.

La cancelación de los vuelos desde París, por una inesperada tormenta, permite que Mario y Monique se conozcan y, como amantes en la habitación de un hotel, compartan sus visiones de La Habana, de Cuba y de la vida.

De esta manera, bajo el título de Vuelos prohibidos, el realizador Rigoberto López regresa a la gran pantalla, en una historia que "quiere ser honesta en su diálogo con nuestra realidad", dijo en conferencia de prensa; y que a la vez marca el debut cinematográfico del popular cantante Paulo Fernández Gallo en el rol protagónico, junto a la actriz francesa de origen marroquí Sanâa Alaoui.

El resto del elenco estuvo integrado por Daysi Granados, Mario Balmaseda y Manuel Porto, entre otros, quienes reafirmaron —según el director de la película—, que cuando hay actores de su talla no existen pequeños papeles.

Aunque la mayor parte de la trama transcurre en París, el proceso de filmación en la capital francesa duró solamente 17 días, mientras que el contexto habanero y cubano que se muestra en el largometraje exhibe las huellas que el tiempo y los procesos sociales ha dejado en la ciudad y sus gentes, aseguró Julio Carranza, coguionista de la cinta.

Paulito FG confesó que la propuesta del personaje lo tomó por sorpresa, sobre todo porque se hallaba en plena realización de un DVD por sus 20 años de carrera artística. A pesar de constituir un desafío por ser su primer trabajo como actor, pudo conectar con los tópicos del filme y con la manera en que se abordan. "Es una película de reflexión, de análisis, con la cual me sentí identificado como cubano", dijo.

Por su parte Sanâa Alaoui explicó que su interpretación también significó un reto, pues no hablaba español antes del filme, y que una de las motivaciones que la llevó a aceptar el papel fue la referencia que existe en Vuelos prohibidos a la película Hiroshima, mon amour (1959), del cineasta francés, Alain Resnais.

La historia, que comenzara a escribirse en el año 2007, se empeña en mostrar los contrastes de un país, desde la modernidad del Vedado y Miramar, hasta "la otra Habana", porque no se trata de edulcorar la realidad —aseguró Rigoberto López—, sino de ser honestos con ella y con nuestros problemas.

Vuelos prohibidos contó con la fotografía de Ángel Alderete, la producción de Danilo León y Omar de la Cruz y la música original de Miguel Núñez.