20150126032516-retablo-rafael.jpg


8:52:35 p.m.

Un retablo desmembrado, primera obra documentada de un joven Rafael de apenas 17 años, ha sido reconstruido parcialmente después de una serie de vicisitudes y se exhibirá entre el 29 de enero y el 6 de abril próximos en el Museo de Santa Julia en Brescia, norte de Italia.

La pintura fue encargada a Rafael, entonces adolescente pero ya considerado maestro de su arte, por el mercader Andrea Baronci para la tumba de familia en la iglesia de San Agustín, en Città di Castello, cerca de Perusa, centro de Italia. El inmenso retablo, en múltiples paneles, como era costumbre de la época, fue realizado por Rafael en colaboración con otro aprendiz del taller de Perugino que a fines del siglo XV era considerado uno de los máximos pintores del Renacimiento, Evangelista da Pian di Meleto.

La obra permaneció durante casi tres siglos en la capilla de los Baronci hasta que un terremoto, el 30 de septiembre de 1789, dañó gravemente tanto la iglesia como la pintura.

Para restaurarlo, la orden de los padres agostinianos a la que pertenecía la iglesia vendió el retablo al papa Pio V y a condición que se les diera una copia, que fue realizada por Ermenegildo Costantini y colocada prontamente en la capilla Baronci, donde aún hoy puede admirarse.

En Roma, el retablo fue dividido en todas sus partes para evidenciar las menos afectadas por el terremoto, pero antes que pudiesen ser restauradas llegó Napoleón con su hambre de obras de arte para crear el más grande museo de arte de Europa en el Louvre.

Aunque, al revés que otras pinturas saqueadas, las piezas del retablo rafaelesco se dispersaron y sólo se salvó una grande ocupada por un ángel que un coleccionista italiano, Paolo Tasio de Brescia, compró para su colección y posteriormente donó al museo de su ciudad, la Pinacoteca Tosio Martinengo.

Mientras, otras dos piezas, también con ángeles, aparecieron en el mercado anticuario y fueron acaparadas por el Louvre de París y el Capodimonte de Nápoles, y son ésas las que se unen ahora al panel bresciano junto con un dibujo preparatorio del retablo firmado por Rafael y la copia de Costantini de Città di Castello.

Los organizadores de la exposición esperan que estos tres fragmentos, la copia y el dibujo preparatorio muevan a los distintos museos a buscar en sus depósitos los paneles faltantes.

(Fuente: ANSA)