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6:45:00 a.m.

Según un estudio de varias universidades británicas publicado en Lancet Global Health,  las estrategias del organismo financiero han impuesto graves restricciones al desarrollo de sistemas sanitarios adecuados en países como Guinea, Liberia o Sierra Leona.

Especialistas de Cambridge, Oxford y la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres señalaron que, a cambio de programas de ayuda, el FMI impuso durante las últimas décadas una serie de reformas económicas que drenaron la capacidad financiera de las naciones más afectados.

De acuerdo con Alexander Kentikelenis, uno de los autores del estudio, las medidas promovidas por la institución internacional llevaron a costear de manera insuficiente, con pocos médicos y mal preparados, los sistemas de salud en esos Estados.

Al priorizar los objetivos económicos a corto plazo, impulsando la reducción de la deuda, el FMI constantemente exigió la imposición de amplios recortes presupuestarios o el despido de trabajadores del sector público, agregó.

Estas políticas han sido extremadamente estrictas, absorbiendo fondos que podrían haber sido dirigidos a afrontar los retos sanitarios, manifestaron los expertos tras analizar los mecanismos implementados por el organismo mundial desde 1990 hasta 2004.

Tales estrategias no solo provocaron que los tres territorios no pudieran contratar a personal médico y desplegar una adecuada infraestructura de centros de salud, sino que llevaron a muchos médicos a abandonar sus países justo antes de que el ébola los golpeara, apuntaron.

Datos de la Organización Mundial de la Salud indican que, por ejemplo, los trabajadores del sector sanitario en Sierra Leona pasaron de 0,11 por cada mil habitantes en 2004 a apenas 0,02 por igual cantidad de personas solo cuatro años después.

A mediados de los 90, el FMI había demandado a las autoridades de esa nación reducir el empleo público en un 28 por ciento y alargar hasta la década pasada los límites al gasto en salarios públicos.

Para el profesor de Cambridge, Lawrence King, justo antes del brote de ébola en 2013, los tres países habían cumplido con las directrices económicas del FMI, pero ninguno había logrado elevar el gasto social a pesar de que la situación sanitaria era apremiante.

(Fuente: Wanafrica)