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Instrumentos musicales en las paredes, estudios de grabación convertidos en dormitorios, recuerdos y afiches de grandes cantantes forman parte del decorado en los hoteles pensados para los viajeros que no pueden prescindir de la música.

La gira musical puede comenzar en el Reino Unido, crisol indiscutido de creatividad. El Clink 78 Hostel de Londres está en el mismo antiguo edificio del Palacio de Justicia donde, en 1978, se realizó el proceso a Paul Simonon y Nick "Topper" Headon, miembros de The Clash, por haber disparado a costosas palomas mensajes con rifles de aire comprimido.

El episodio inspiró la canción "Guns On the Roof". No es casualidad que el bar del hotel —un espacio para eventos y presentaciones musicales— esté dedicado a la banda.

El recinto del tribunal en King's Cross Road, a un paso de Camden Town, es ahora una sala de computadoras con conexión wi-fi y las viejas celdas fueron arregladas en un estilo extravagante, entre victoriano y de vanguardia.

Música en vivo hay también en el hostel Let's Rock de Cracovia y en el Kex Hostel de Reykjavik, que además de pequeños conciertos, juegos, karaokes y noches de "micrófono abierto" alberga eventos del Reykjavik Jazz Fest y del Reykjavik International Film Fest. Gestionado, entre otros, por un percusionista, un guitarrista y un productor de música electrónica, el Hostel Ruthensteiner de Viena invita a músicos y bandas de todo el mundo a exhibirse en vivo: en las áreas comunes se pueden tocar gratuitamente el piano, el acordeón, el ukelele, la guitarra y las percusiones.

Entretanto, los músicos que toquen en la sala del Sky Backpackers Hostel, en Dublín, se emocionarán sin duda si aunque sea por un instante, mientras entonan una canción y hacen vibrar sus guitarras, se detienen a pensar que —precisamente en ese edificio— artistas como David Bowie y Bono Vox fijaron para siempre en la cinta algunos de sus grandes temas.

El hostel se levanta, en efecto, sobre las cenizas del estudio de grabación "Little Lane", que vio pasar a muchas estrellas mundiales de la música.

En Bundoran, capital del surf en Irlanda, está en cambio el Homefield Rock Hostel, un viejo edificio reestructurado hace cinco años cuyo tema central es la música: cada habitación está dedicada a una banda o un artista —como los Beatles, o Rory Gallagher— o bien a una época musical.

En las habitaciones del Backstage Hotel, en Amsterdam, la experiencia es más intensa todavía.

Además de una "docking station" para escuchar música con auriculares, además del ipod y el wi-fi gratis, hay verdaderos elementos de escena como instrumento musicales colgados en las paredes.

No se queda atrás la habitación dedicada a la música en el Fusion Hotel de Praga: divanes en forma de labios, afiches de grandes grupos musicales de los años de oro del rock, espejos de camarín, guitarras y hasta amplificadores usados como muebles.

Los viajeros rock de todo el mundo no se verán desilusionados tampoco en el Ostello Bello de Milán, muy cerca del Duomo, donde se organizan eventos culturales gratis en la semana, con música en vivo: el propio hotel pone a disposición un piano, guitarra, bajos, teclados y otros instrumentos musicales.

Y sin embargo, el más "cool" de todos parece estar en el corazón de Berlín: el hotel New Berlin es el único de Europa que ofrece dos estudios de grabación profesionales, a orillas del río Sprea, en un área que está en el epicentro de la escena creativa.

(Fuente: ANSA)