20140916064210-fotoga-principi-04.jpg


12:27:32 a.m.

Si "lo esencial es invisible a los ojos" como reza la famosa frase del "El Principito" en la novela escrita por Antoine de Saint-Exupéry, el recientemente inaugurado "Parc du Petit Prince", (parque del pequeño príncipe, en francés) es muy difícil que pase inadvertido. 

Este parque temático (http://www.parcdupetitprince.com ) ocupa 24 hectáreas en la región alsaciana de Ungersheim, cerca de Mulhouse, al este de Francia y próxima a la frontera con Alemania y Suiza, y puede ser una experiencia inolvidable para los niños, que descubren los insólitos mundos y personajes que recorre y conoce este particular viajero procedente del un lejano planetoide y que observa con perplejidad el mundo de los adultos.

Globos aerostáticos, un tobogán-serpiente, zorros vivos... Son algunas de las atracciones y juegos disponibles en él, que cuenta con 31 zonas que recrean los ambientes, los temas y personajes, del libro clásico publicado en 1943. 

Este centro de ocio aspira a ser un fiel reflejo material de la historia simbólica, filosófica y llena de observaciones profundas sobre la vida y la naturaleza humana, imaginada por el escritor-aviador francés y que, según el portavoz del parque, "tiene versiones en 285 idiomas, lleva vendidas 150 millones de copias en el mundo y es uno de los libros más populares, con más de 400 millones de lectores".

Para conseguir que pequeños y adultos consigan una inmersión en el fantástico universo de "El Principito", las atracciones se centran en tres grandes temas: el vuelo, el viaje de planeta en planeta y los encuentros con animales. 

Los visitantes pueden viajar de planeta en planeta con el protagonista de la obra y descubrir nuevos mundos naturales, viendo una serie de películas y animaciones en 3D sobre sus aventuras, participando en un gigantesco cuestionario astronómico, admirando un foto-safari de las profundidades del océano y manteniendo una intercambio virtual con un joven zorro, uno de los personajes centrales del libro y de este centro de ocio poético. 

Los zorros, no sólo se aprecian mediante la tecnología, sino que además niños y adultos pueden ver en diversas atracciones a cuatro de ejemplares "casi domados" de estos animales y a ocho ovejas (el cordero es otro de los personales clave del libro), además de poder observar, desde un túnel de inmersión, a numerosas especies de mariposas de la región que revolotean dentro de invernaderos y jardines.

Los visitantes pueden recorrer un trayecto a 150 metros sobre el suelo a bordo de dos globos cautivos gigantes que representan a dos de los planetas de "El Principito" (El planeta del Rey y el planeta del Farolero), admirando paisajes franceses.

Otras atracciones relacionadas son el vuelo y los cielos, son el Aerobar (bar aéreo) situado sobre una estructura metálica donde se puede tomar un refrigerio a 35 metros de altura en la zona conocida como Planeta del Bebedor, o el "vuelo nocturno" (título de otros de los relatos de Antoine de Saint-Exupéry), en un simulador, que permite experimentar las mismas condiciones de falta de visibilidad que vive un piloto de avión.

(Fuente: El Universal)