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1:42:04 p.m. 

Por Mercedes Rodríguez García 

En el área la empresa cubana Geominera del Centro realiza investigaciones. Luego de un operativo varias personas fueron multadas, y actualmente se investigan en hondura los hechos, así como a aquellos individuos inescrupulosos que procesaban el mineral con sustancias dañinas. (En la foto dos mineros profesionales muestran fragmentos del mineral, cuyas vetas se aprecian a simple vista en las profundas rocas.) 

El oro tiene una tradición mítica que lo sitúa en el centro de historias maravillosas: las manzanas doradas de las Hespérides custodiadas por las ninfas, proporcionaban la inmortalidad; los alquimistas que intentaron dar con la piedra filosofal para transformar cualquier metal en oro, o «El Dorado», legendario paraje americano en cuya infructuosa búsqueda  perdieron la vida conquistadores españoles y posteriores expedicionarios. 

Parece que esta fascinación por el oro ha llegado hasta la actualidad, y en nuestro caso al mismísimo centro geográfico de la isla, donde «mineros furtivos», han abierto pozos y extraído mineral aurífero, según información divulgada por diferentes medios de prensa cubanos durante la semana pasada. 

Ocurrió en Guaracabulla, municipio de Placetas, en áreas concesionadas para investigaciones geológicas a la empresa cubana Geominera del Centro, donde es preciso descender 72 metros para alcanzar la única mina subterránea activa de Cuba. No obstante, los «mineros furtivos» se expusieron durante meses —tal vez años—, hasta que su presencia se hizo notoria y fueron denunciados.

Luego de un operativo varias personas fueron multadas, y actualmente se investigan en hondura los hechos, así como a aquellos individuos inescrupulosos que procesaban el mineral con sustancias dañinas.

Sin adentrarse en el modus operandi ni en nombres en particular, —algo en que la prensa cubana suele ser cuidadosa en aras de no interferir las pesquisas ni dañar la reputación de las personas—, sí ha quedado claro lo riesgoso que estas maniobras resultan para la vida y salud de quienes se involucran, sin importarles los peligros y las consecuencias a que se exponen.

Independientemente, en Cuba cualquier actividad de extracción minera por personas naturales es ilegal. La Constitución de la República (Capítulo I,  Artículo 15) plantea que son de propiedad estatal socialista el subsuelo, las minas y los recursos  naturales, tanto vivos como no vivos. A su vez la Ley de Minas del país establece que al Estado le corresponde su dominio dondequiera que se encuentren.

Es el caso de un yacimiento de oro en las entrañas de tierras villaclareñas, y que forma parte de las mineralizaciones  localizadas desde la porción sur de Santa Clara hasta el norte de Holguín.

El trabajo a esta profundidad es fuerte: barrenar, recolectar el material, ahondar los pozos, hacer galerías, fortificar paredes. Se sabe que existe el mineral, pero no qué sucede metro a metro, el yacimiento está vinculado a múltiples fallas geológicas. El atrapamiento, la caída de rocas eventuales y golpes por lo estrecho de las áreas de trabajo son los riesgos más frecuentes a los que están expuestos los mineros profesionales.

Pero la codicia, el afán de lucro, y la propia ignorancia de los atrevidos «aficionados», les invalidaron no solo la percepción del riesgo personal sino sobre los perjuicios al medio ambiente, y a la economía cubana, teniendo en cuenta el precio promedio del oro en el mercado internacional.

Se trata de acciones «arbitrarias, sin estrategia ni proyección, desbrozan áreas que no se rehabilitan, se pierden capa vegetal, arbustos… Buscando el mineral mueven volúmenes del material que depositan desordenadamente. Afectan los trabajos geológicos porque realizan laboreo subterráneo y superficial. También al acumularse las aguas en esas excavaciones puede contaminarse el manto freático», detalló Magdiel Reyes, especialista principal de la Oficina Nacional de Recursos Minerales, en Villa Clara, a la periodista Lourdes Rey Veitía, autora del reportaje «Luz en las entrañas de la tierra, publicado en las ediciones digital (16 de  mayo) e impresa (19 de mayo) del órgano de la Central de Trabajadores de Cuba. (CTC)

De acuerdo con la misma fuente, Argelio Jesús Abad, director general de la empresa Geominera del Centro, «esclareció que la entidad ha rehabilitado y sellado las excavaciones ilegales detectadas en la zona, así como se realiza un plan de intercambio en los consejos populares para explicar en qué consiste la Ley de Minas, la ilegalidad en que se incurre y el peligro que esto representa para la vida de las personas y el medio ambiente.

Al respecto el periódico provincial Vanguardia reseñó en su página web una audiencia pública efectuada en el poblado de Guaracabulla, con el fin de  esclarecer las ilegalidades cometidas, y explicar entorno a las graves implicaciones para la salud de los residentes, dado que estuvieron expuestos a envenenamientos por mercurio, plomo y la contaminación del manto freático. Participaron vecinos, y autoridades locales y provinciales, así como representantes del Partido, Gobierno, Ministerio del Interior, Fiscalía, Salud Pública y de la Oficina Nacional de Recursos Minerales.

El oro se extrae por lixiviación (proceso en el que un disolvente líquido se pone en contacto con un sólido pulverizado para que se produzca la disolución de uno de los componentes del sólido) con cianuro, sustancia tóxica, potencialmente letal, que impide que el oxígeno portado por los glóbulos rojos llegue a las demás células del organismo, impidiendo así el proceso de la respiración celular. También se emplean otros elementos como zinc y ácido sulfúrico.

Como en la mayoría de los procesos químicos industriales, existen riesgos ambientales que se presentan con este método de extracción, además de la alta toxicidad del cianuro en sí.

Una situación en la que este problema se presentó fue en el desastre ambiental que hubo en Europa Central y Oriental en el año 2000, cuando durante la noche del 30 de enero, una presa en una instalación de reprocesamiento de mina de oro en Rumania se liberaron aproximadamente 100.000 m³ de aguas residuales contaminadas con metales pesados de hasta 120 toneladas de cianuro en el río de Tisza.

Respecto a su valor se sabe que el oro es un refugio natural, la mejor inversión a largo plazo y la única moneda global. Este viernes, por ejemplo, alcanzó los 1.291,65 dólares la onza troy, que es la unidad de medida de ese metal precioso en  joyería, orfebrería y numismática, y equivale a 31,1034768 gramos. Debido a la situación de crisis, el precio del oro en gramos está en sus máximos históricos.   

El alto riesgo de esas empresas se observó el 12 de noviembre de 2009 en el derrumbe de una mina ilegal en Dompoase, Región Ashanti, Ghana, cuando murieron 18 trabajadores, entre ellos 13 mujeres.