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En hermoso gesto de confraternidad varios mandatarios de la región acompañan a Raúl en la Marcha de las Antorchas que protagonizan más de 16 000 jóvenes capitalinos, en representación de todo nuestro pueblo, en homenaje al 161 aniversario de natalicio del Héroe Nacional José Martí. 

El iluminado e iluminador ideal martiano sobre la unidad de América Latina y el Caribe estuvo la madrugada de este 28 de enero más acompañada que nunca. En hermoso gesto de confraternidad, varios mandatarios de la región acompañan a Raúl en la Marcha de las Antorchas que protagonizan más de 16 000 jóvenes capitalinos, en representación de todo nuestro pueblo, en homenaje al 161 aniversario de natalicio del Héroe Nacional. 


A la medianoche la calle San Lázaro, escenario antes de 1959 de fuertes enfrentamientos de jóvenes con la dictadura de Fulgencio Batista, se iluminó con el fuego martiano que portaban los pinos nuevos de la Revolución, como 61 eneros atrás hizo la Generación del Centenario, esta vez custodiados también por el aliento unitario de los representes de la región que asisten a la cumbre unitaria de la Celac. 

Tal como había prometido a los jóvenes, en su mensaje del año pasado, en ocasión de otra Marcha de las Antorchas, Raúl los acompañó en su desfile junto a sus hermanos latinoamericanos y caribeños. 

Portando la llama que simboliza la vigencia del pensamiento de Martí los jóvenes marcharon hacia la Fragua Martiana, el sitio donde el Apóstol, con solo 16 años sufrió el castigo español, para mostrar como la nueva generación de hoy su compromiso de conducir a Cuba por los caminos de la Revolución. 

Yosvany Montano Garrido, presidente del Secretariado Nacional de la FEU, afirmó que esta era una marcha de fidelidad a nuestra historia, de apego de las nuevas generaciones al Socialismo y de apoyo a la actualización de nuestro modelo económico. 

A los protagonistas de aquel día inolvidable de 1953 rindió tributo el dirigente estudiantil, en breve alocución antes que la multitud comenzara andar, y saludó también la Cumbre de la Celac, esa luz que como el Maestro nos guía para la edificación de la Patria Grande. 

Emprendió así una marcha que abrió la Banda de Música del Estado Mayor de las FAR. El paso jovial de los miles de participantes estuvo guiado por los miembros del Consejo Nacional de la FEU, y decenas de banderas cubanas, entre ellas, la que portó la Generación del Centenario en la Primera Marcha de las Antorchas, traslada por el entonces estudiante universitario Raúl Castro.

También los estandartes de la FEU, la FEEM y la UJC. Durante el comienzo y el recorrido del desfile los jóvenes correaron numerosas consignas por Martí, por Cuba, por América, por el futuro… Músicas alegóricas al Apóstol junto a diversas imágenes de desfiles anteriores y de la obra de la Revolución se observaran en pantallas gigantes. 

Cincuenta y cinco enseñas nacionales, en alegoría a los años del triunfo de la Revolución, en manos de estudiantes de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona cerraban el desfile. 

Pero antes de partir, hubo una ofrenda para Julio Antonio Mella, en el Memorial que al pie de la Escalinata Universitaria guarda sus cenizas. Allí se escuchó además el canto apasionado en la voz de Omara Portuondo y Larizta Bacallao, quienes interpretaron La era está partiendo un corazón de Silvio Rodríguez. Todos fueron entonces unidos como la Plata en las raíces de los Andes, como señalara el Apóstol y convencidos de que Crear es la palabra de pase de esta generación.

(Fuente: JR)