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Muchas Felicidades le desean en este 17 de diciembre, día de San Lázaro —Babalú Ayé, Azowano— los integrantes del Ilé Osha Adé Yerí, sede del Proyecto Orunmila. También le agradecen su confianza en el Portal Proyecto Orunmila y el interés por los temas que allí se exponen. Deseemos de todo corazón que los enfermos recuperen su salud y sanen sus malezas con la ayuda y los ruegos que hagamos a este Orisha que es tan sumamente milagroso. 

Deseamos que San Lázaro —Babalú Ayé, Azowano— lo irradie con esa fuerza que lleva al desarrollo y al bienestar en su entorno, que alcance las metas de su vida en un ambiente sano y de decoro. Que logre sus anhelos interrelacionándose con las personas con esa bondad que hace brotar las buenas acciones recíprocas. Que a la hora de los reclamos contra los que le han sido injustos, actúe con sabiduría, humildad y que contenga la ira, pues es con la sabiduría y la caridad con que se logra siempre más. Qué Babalú Ayé le colme de salud y prosperidad con especial cariño. 

Qué el universo, pues, nos colme de fuerzas y bendiciones emanadas del «Viejo» para todos. Babalú Ayé, nuestro viejito San Lázaro, quien es tan querido por todos nosotros los Cubanos y por otros en el resto del mundo; le imploramos, a este Santo tan milagroso, nos colme siempre de bienestar, humildad, paz; de los mejores pensamientos y siempre así ser tan sabios como para seguir ayudando al prójimo, San Lázaro es caridad. Representa a los espíritus de milagrosos misioneros de salud que son a los que se acude ante la muerte que causan las enfermedades contagiosas y las pandemias, particularmente las enfermedades de transmisión sexual. 

Roguemos a Azowano y querámoslo mucho porque nos ha dado la oportunidad de vivir más tiempo y con ese ánimo también pidamos por las familias de nuestros ahijados, familiares y seres queridos. 

Babalú Ayé, —Azowano— para el individuo marca los límites de lo promiscuo, lo nimio, que en nada contribuye al fortalecimiento del carácter de la persona. A la vez, impone la necesaria medida ante las ambiciones y egoísmos. Invoca la bondad y la humildad con las que se facilitan los medios para adquirir las cosas que conducen al desarrollo material y espiritual. 

San Lázaro —Babalú Ayé, Azowano— impone riguroso cumplimiento de los compromisos contraídos y de las promesas. Es una energía o fuerza que irradia a la persona a aprender solo. Por su natural carisma, sus hijos son líderes de masas o personas rodeadas por las gentes que observan lo que hace. Impone una medida de prudencia en las relaciones sexuales mediante la cual el individuo se respeta a sí mismo, respeta el escenario donde está ocurriendo el suceso y al individuo que con él lo comparte ese momento de suma intimidad. 

Qué las bendiciones que se pronuncian en cada una de nuestras palabras sean por siempre la fortaleza para el espíritu de quienes escuchan y siguen y que la obra tan maravillosa que hemos emprendido, jamás desmaye en los continuadores protegidos por las almas Lazarinas. Bendición ¡Luz y Progreso para ese buen Ser misionero de Babalú Ayé que cada uno poseemos! Que siempre te acompañe un misionero del “viejo” en el quehacer de la vida y que la misericordia de nuestro santo se derrame sobre tu cabeza y sobre la de tus seres queridos. 

Qué esta plegaria sea escuchada por Asowano, y así se las pronunciemos a nuestros ahijados y seres queridos; que sea pronunciada de boca en boca para que se extienda por toda la Humanidad. 

Así lo imploro yo, Babalosha Adé Yerí, Ernesto Valdés Jane, Omó Oduduwa Akualosiña, Ajú Shakuata Azowano Omó Asoyí, Omó Olokun Angana Ekún, ante el Ángel de mi Guarda Obatalá Oshagriñán y mi madre de Osha, Oshún Ibú Ikole. 

Ashé. 

 

Atentamente,

Lic. Ernesto Valdés Jane Msc. Adé Yerí

Director del Proyecto Orunmila