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21/10/2013 20:47:08


La tímida apertura de Estados Unidos hacia Cuba durante la gestión de Barack Obama no es suficiente para recomponer las relaciones bilaterales, señalaron este lunes especialistas de distintas organizaciones durante una teleconferencia pública entre Washington y La Habana.


«Estoy feliz de ver que con el gobierno de Obama algunas dificultades que existían han dejado de aplicarse. Pero obviamente esto no es suficiente», dijo Mavis Anderson, de la organización no gubernamental Latin América Working Group (LAWG).

En la visión de Anderson, el primer paso concreto de Estados Unidos para una normalización de las relaciones debería ser la retirada de Cuba de la lista de países que apoyan el terrorismo, ya que «la comunidad internacional entiende que (Cuba) no debería estar ahí».

Sería importante también «avanzar de forma concreta en acuerdos técnicos específicos (…) y eliminar definitivamente dificultades al viaje de personas en los dos sentidos», dijo.

Por su parte, el científico David E. Guggenheim, del grupo OceanDoctor, dijo que en la última década tuvo que realizar más de 70 viajes a Cuba para hacer estudios marinos y congresos técnicos «ante la imposibilidad de que científicos cubanos vengan a Estados Unidos».

Con la llegada de Obama al poder «hemos obtenido algunos permisos para científicos cubanos, pero no podemos llevar nuestros equipos para hacer estudios en la costa cubana, por las restricciones al país. De forma que no es suficiente», agregó.

La teleconferencia entre Washington y La Habana, organizada por la cancillería de Cuba, reunió especialistas de los dos lados para discutir el impacto real del embargo económico estadounidense en la economía cubana.

Andrés Zaldívar, investigador del ministerio cubano de Interior, dijo que en Cuba tenían «una gran esperanza de que efectivamente había llegado el momento del cambio» con la llegada de Obama al poder.

En la visión de Zaldívar, sin embargo, la columna central de la política estadounidense hacia Cuba no ha cambiado. El analista apenas destacó «la disposición de conversación por parte del gobierno cubano».

En tanto, Lorenzo Anasagasti, vicedirector del Instituto de Oncología de La Habana, lamentó que el embargo impida la compra de fármacos de última generación y sofisticados equipos de diagnóstico contra el cáncer.

«Pero esto también priva a ciudadanos estadounidenses de disponer de medicamentos contra el cáncer que han sido fabricados en la isla», apuntó.

En Washington, Obama ha utilizado desde su primer mandato ciertas prerrogativas presidenciales para cambiar la política hacia Cuba, en particular en lo que refiere a la ampliación de los permisos para viajar y las remesas.

Partidarios de acabar con el embargo económico creen que el gobierno aún tiene margen de maniobra para otros decretos presidenciales, pero Obama dijo públicamente, antes de su reelección, que esperaba a su vez algún gesto de apertura de La Habana.

 

(Fuente: elnuevoherald /AFP)