20130816144519-angioma-cerebral.jpg

 

 

16/8/2013 8:37:50 

 

El joven Luis Domínguez Fernández evoluciona satisfactoriamente, luego de ser sometido en el hospital Arnaldo Milián Castro a una compleja intervención quirúrgica para extirparle un angioma cavernoso del tronco encefálico que ponía en peligro su vida.

 

En esa porción del cerebro, que regula la respiración y la función cardiovascular, resulta inusual esa malformación vascular congénita, primer caso de ese tipo operado en el centro asistencial villaclareño. 

A Domínguez Fernández, quien se encuentra en proceso de recuperación en su casa, la dolencia le provocaba una dificultad motora en el lado izquierdo del cuerpo, incluido brazo y pierna, problemas para respirar e ingerir alimentos. 

Los neurocirujanos José Enrique Vaquer y Eugenio Águila Hurtado destacaron que era un caso difícil, pero después de los estudios correspondientes se decidió operar con el consentimiento del paciente y los familiares, porque la dolencia que presentaba en cualquier momento le podía causar un paro cardiorrespiratorio. 

Los cavernomas pueden producirse tras radioterapia pero casi siempre son de causa desconocida o de origen hereditario. En este último caso se heredan mediante un tipo de herencia autosómica dominante. 

Los angiomas cavernosos se suelen manifestar por crisis epilépticas, hemorragias o síntomas neurológicos focales. Frecuentemente el angioma cavernoso no causa síntomas. 

No es visualizable con la angiografía, pero, sin embargo, la resonancia magnética es el método de diagnóstico más sensible. 

El tratamiento, cuando es preciso, es quirúrgico. 

 

(Fuente: Vanguardia / Nelson García Santos)