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16/8/2013 5:37:50 

 

Policías antidisturbios apoyados por vehículos blindados, topadoras (bulldozer) y helicópteros barrieron el miércoles dos campamentos de los partidarios del derrocado presidente Mohamed Mursi, lo que desencadenó batallas en las calles de El Cairo y otras ciudades egipcias. Al menos 278 personas murieron en todo el país y se calculan alrededor de dos mil heridos. 

 

Reporta AP que el vicepresidente Mohamed el Baradei, premio Nobel de la Paz y líder en el gobierno interino, renunció en protesta por los asaltos, mientras que el Gobierno apoyado por los militares impuso un mes de estado de excepción y toque de queda nocturno. 

El ministro del Interior egipcio, Mohamed Ibrahim, aseguró que las autoridades no permitirán nuevas protestas. «Hay una coordinación total con las fuerzas armadas y no se permitirán más sentadas en ninguna plaza de Egipto», dijo en conferencia de prensa. 

Según Ibrahim, la policía fue atacada con armas automáticas al intentar desalojar los campamentos de protesta de los islamistas frente a la mezquita de Rabea al Adawija. 

La violencia provocó la condena de varios países. El Ministerio de Exteriores de Rusia instó a frenar la escalada de violencia: «Llamamos nuevamente a todas las fuerzas políticas del país amigo a que manifiesten moderación y reserva y se guíen por los intereses supremos de la nación para evitar la continua escalada de violencia y nuevas víctimas humanas», señala una nota publicada en la web de la cancillería, citada por Ria Novosti. 

Mientras, la jefa de Política Exterior de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, llamó a las fuerzas de seguridad egipcias para que ejerzan «la máxima moderación». «La confrontación y la violencia no son las formas de avanzar para resolver los temas políticos claves. Deploro la pérdida de vidas, las lesiones y la destrucción en El Cairo y en otros sitios de Egipto», dijo en una declaración. 

Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, urgió a los militares egipcios a convocar elecciones. «Los acontecimientos de hoy son deplorables y van en contra de las aspiraciones egipcias de paz, inclusión y genuina democracia», dijo Kerry a los periodistas, según AFP. 

No obstante, la administración del presidente Barack Obama insistió en que no calificará como golpe de Estado la remoción de Mursi. 

 

(Fuente: contrainjerencia)