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13/8/2013 19:24:20


Para Consuelo Fernández Ibarra la Verbena de la calle Gloria —realizada cada 12 de agosto en el corazón de Santa Clara— se ha convertido en parte indisoluble de su vida. Desde hace 70 años vive en la céntrica arteria citadina, entre Parque y Maceo, por lo que desde niña ha sido una activa partícipe de la tradicional fiesta dedicada a la santa patrona de la ciudad.

 

Las imágenes llegan a su mente como olas en forma de música, cadenetas, serpentinas, globos, pitos, y dulces de todo tipo, que aún saborea en el paladar de sus recuerdos.

«Cuando a las 5:00 de la mañana escuchaba la diana me sentía feliz, pues todos los años espero la Verbena con alegría. Aquí adornamos las casas y nos volcamos al embelleciendo del barrio. El día anterior se hacen serenatas a algunos vecinos y, como soy la más vieja de la cuadra, a mí siempre me cantan», dice risueña.

El tradicional festejo cuenta con la participación del pueblo santaclareño, y los vecinos de «La Gloria» han sido protagonistas excepcionales desde tiempos de la colonia.

Horas antes de la jornada festiva los residentes apoyaban a los bomberos en las labores de limpieza y acondicionamiento del lugar; colocaban plantas ornamentales, banderolas de colores y sillas de tijeras a ambos lados de la calle. Así disfrutaban el paso de la procesión de Santa Clara de Asís, que salía de la capilla del Cuartel de Bomberos después de celebrada la misa.

«Años atrás se hacía la misa al final de la calle de la Cruz y la patrona se colocaba luego en el cuartel de los bomberos. Había una mesa grande llena de platillos y golosinas, de las que disfrutaba todas las personas allí reunidas. Era muy lindo», expresa.

Por su parte, Carmen León González no disfruta la fiesta como antes. Aunque celebra su cumpleaños el día 13 de agosto —este año arriba a los 77— apenas se asoma a la calle. La casa se mantiene cerrada, mientras el bullicio «verbenero» se adueña de la cuadra.

«Mucha gente lo que viene es a tomar. A veces se sientan a la puerta de mi casa y se pasan todo el día bebiendo. Antes salía, pero ya no. Llevo 30 años viviendo aquí, pero no es como al principio», se queja.

Jesús Valle Pérez también es otro veterano vecino participante en la Verbena. Durante 43 años ha residido en Gloria, entre las calles Maceo y Unión, por lo cual la celebración del 12 de agosto la ha vivido bien de cerca.

«Soy vinicultor y siempre colaboro con la venta de mis productos. Muchos vecinos participan con comidas y bebidas como parte de la tradición, aunque ya no tanto como antes. En esta fecha el Gobierno otorga a los residentes un permiso para las ventas, por lo que no tienen que pagar impuestos», explica Valle Pérez.

«Ahora se colocan quioscos en los que se expende comestibles de todo tipo y cerveza, entre otras bebidas. No solo se acondiciona la calle Gloria, si no otras partes aledañas. Es mucho más masivo», manifiesta.

Aunque la concepción de la Verbena de la Calle gloria ha cambiado con los años, los vecinos no dejan de ser parte indispensable de la tradición. Este año la fiesta reunirá otra vez a los santaclareños y los residentes en la reconocida arteria citadina volverán a impregnarle el cariño y la atención que siempre el gran festejo ha recibido de ellos.

 

 (Fuente: Vanguardia / Francisnet Díaz Rondón)