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11/8/2013 8:38:03 

 

Indagar acerca del personaje de Elpidio Valdés, un clásico de la animación cubana, es la intención del documental «Hasta la próxima aventura», del realizador Miguel Torres, ahora en el circuito de estrenos del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).

 

Con una estética adscrita a la modalidad expositiva de representación documental, al valerse fundamentalmente de las entrevistas como principal recurso diegético, la obra hace énfasis en la significación cultural de esos dibujos animados, que han devenido en símbolo de la identidad nacional. 

El material, de 28 minutos de duración y producido por el ICAIC, reúne testimonios de Juan Padrón, autor de todas las sagas del célebre personaje de la cinematografía cubana, así como de los actores Frank González e Irela Bravo, quienes les dieron sus voces a la mayoría de sus caracteres, y de otras personas cercanas a las peripecias del creador. 

Las entrevistas dialogan, además, mediante el montaje; con varios fragmentos de los dibujos animados del patriota que debe su apellido a la novela Cecilia Valdés, de Cirilo Villaverde. 

Miguel Torres declaró que su motivación principal para centrarse en tal héroe de las historietas y el audiovisual cubanos, fue haber percibido muchos puntos comunes entre Valdés y quien le dio vida. Asimismo, resaltó la profunda investigación realizada durante años por Padrón para enriquecer al personaje, convirtiendo sus películas en un importante referente histórico y, a la vez, en un producto didáctico. 

La historia del valiente mambí aportó a su creador muchas horas de lectura acerca  de las guerras por la independencia. Y se nota el resultado por la fidelidad con que reproduce costumbres de época, formas de vestir, y hasta los grados militares de ambos mandos, contó Torres. «Hasta los toques marciales del Ejército Libertador y de las cuadrillas españolas fueron construidos a partir de unas partituras que Padrón encontró en un museo en España», agregó el también director del largometraje de ficción Asalto al amanecer (1988). 

Destacó que este audiovisual, que pensó desde hace varios años, es el tercero de  una serie de documentales que pretende realizar sobre la vida de destacadas personalidades del audiovisual cubano, y que cuenta hasta el momento con uno dedicado a Humberto Solás y otro a Tomás Gutiérrez Alea. 

Hasta la próxima aventura formará parte del homenaje al también autor de Vampiros en La Habana por sus cincuenta años de vida artística, y a los 43 de ese irreverente mambí nacido durante 1970 en el semanario Pionero. Elpidio Valdés, que vino al mundo como personaje secundario en la historieta de samuráis Kashibashi, tenía el objetivo de contar la guerra de independencia de una forma humorística y, a la vez, educativa.

 

El primer animado de Elpidio Valdés nació en 1974, con una duración de siete minutos y titulado: Una aventura de Elpidio Valdés. Después le sucedieron otros cortometrajes hasta  que, en 1979, se realiza el primer largometraje —Elpidio Valdés— y en 1983 se estrena el segundo —Elpidio Valdés contra dólar y cañón—. En cada una de sus versiones, Elpidio encarna a un coronel mambí que lucha por la liberación nacional, al mando de un escuadrón de caballería; y representa la resistencia ante el colonialismo español. 

Por otra parte, Torres entró al ICAIC hace casi medio siglo como asistente de edición y dirección; más tarde fue director del Noticiero ICAIC Latinoamericano, y ocupó la jefatura del Departamento de Relaciones Internacionales. Actualmente funge como Director de la Casa Productora de Documentales Octavio Cortázar, perteneciente a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. 

 «La idea del documental la tengo hace muchos años. Particularmente pienso que Elpidio Valdés es uno de los iconos del cine cubano, y curiosamente es para todas las edades. Más que de la cultura, forma parte de la vida del país», comentó Torres.

  

(Fuente: cubacine /Lázaro J. González González)