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15/6/2013 14:28:15 

 

De acuerdo con investigadores norteamericanos existe una vulnerabilidad molecular común en el autismo y el trastorno del espectro alcohólico fetal, condiciones ambas que poseen síntomas de deterioro social y se originan durante el desarrollo del cerebro en el útero. El estudio no significa que el alcohol consumido por la madre sea la causa del autismo.


Según el experimento realizado en ratas, los descendientes varones de las madres a las que se les administró alcohol durante la preñez presentan deterioro social y los niveles alterados de genes relacionados con el autismo que se encuentran en los seres humanos. La descendencia femenina no se vio afectada.

Pero el daño provocado por el alcohol puede ser revertido. Una dosis baja de la hormona tiroidea tiroxina dado a las madres ratas que tomaron alcohol en momentos críticos durante el embarazo, alivió las deficiencias sociales y revirtió la expresión de los genes relacionados con el autismo en su descendencia masculina.

Los efectos beneficiosos de tiroxina en este modelo animal plantea una pregunta interesante sobre si las metas y los tratamientos farmacológicos nuevos se podrían desarrollar para estos dos trastornos.

Los investigadores recomiendan  precaución en la interpretación de estos resultados por su relevancia para los tratamientos en el trastorno del espectro alcohólico fetal humano y el trastorno del espectro autista, ya que se necesitan estudios en humanos para confirmarlo. El estudio no significa que el alcohol consumido por la madre sea la causa del autismo.

El autismo es un trastorno del desarrollo, permanente y profundo. Afecta a la comunicación, imaginación, planificación y reciprocidad emocional. Los síntomas en general son incapacidad de interacción social, aislamiento, esterotipias (movimientos incontrolados de alguna extremidad, generalmente las manos).

Se estima que el autismo afecta a cuatro de cada 10.000 personas, dependiendo del criterio de diagnóstico usado.[cita requerida]  En Estados Unidos, por cada 150 niños uno de estos es diagnosticado con autismo. En el estado de Oregon se diagnostica que por cada 88 niños 1 sufre de autismo. Se cree que la incidencia está en aumento, pero no está claro si eso se debe a un aumento real de casos o simplemente a un mayor número de diagnósticos. El autismo afecta cuatro veces más a los hombres que a las mujeres, y se puede encontrar en todo el mundo, sin importar etnia  o cultura.

No existe por ahora un tratamiento que cure el autismo. En la actualidad el tratamiento preferido está basado en el análisis conductual aplicado (Applied Behavior Analysis o ABA), puesto que estudios científicos e independientes han demostrado su utilidad para elevar el nivel de funcionamiento de los niños con comportamientos autistas. Se cree que un inicio temprano de la terapia y la intensidad del mismo mejora las probabilidades de aumentar el nivel de funcionamiento.

 

(Fuente: EUROPA PRESS  / Clinical & Experimental Research)