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30/04/2013 23:34:17

 

Hace veinte años el índice de supervivencia a cinco años del diagnóstico era un 43% inferior al de ahora. El cáncer más frecuente en España en los niños es la leucemia (25%), le siguen las neoplasias del sistema nervioso central (19,6%) y los linfomas, con un 13,6%.

 

Se aboga por reconocer la especialidad de oncología pediátrica para favorecer la investigación y la dedicación asistencial a los niños con cáncer.

Actualmente, se diagnostican unos 1.100 casos de cáncer al año en niños de entre cero y catorce años y, según el último registro nacional de tumores infantiles, casi el 80% de los pequeños que lo padecen superará esta enfermedad. 

En las estadísticas de hace veinte años el índice de supervivencia a cinco años del diagnóstico era un 43% inferior y un 50% mayor el riesgo de fracaso. 

Sin embargo, las cifras actuales, con datos recogidos de diagnósticos de 2000 a 2004, ya nos hablan de una supervivencia a los cinco años de la enfermedad de entre el 77 y el 80%. 

Y el cáncer más frecuente en España en los niños de hasta catorce años es la leucemia (un 25%), seguido por las neoplasias del sistema nervioso central (19,6%) y de los linfomas (13,6%). 

Para los pediatras es fundamental la figura del especialista pediátrico 

Estos son los últimos datos sobre la incidencia y control del cáncer infantil en la población, que han sido facilitados hoy por el presidente de la Fundación Española de Pediatría, Luis Madero; el de la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátrica (SEHOP), Tomás Acha, y el director del registro nacional de este tipo de tumores, Rafael Peris, entre otros. 

Son las cifras más recientes, pero ya se está trabajando en un próximo índice de supervivencia a cinco años de los diagnósticos de todos los tumores infantiles detectados en España entre 2005 y 2007. 

El último porcentaje del 80% es mayor que el que se consigue en los adultos, con lo que los datos son esperanzadores y se deben en parte, según los doctores, a la creación de unidades de oncología pediátrica, es decir, equipos ubicados en los servicios pediátricos de hospitales en los que los niños son atendidos de forma multidisciplinar. 

Otra causa son los óptimos métodos de imágenes, la utilización de la resonancia magnética en el diagnóstico inicial y del PET (tomografía por emisión de positrones) para la valoración funcional de respuesta a algunos tratamientos o en caso de posibles recaídas, y las mejoras en el tratamiento asistencial a los niños, que atiende a protocolos estandarizados internacionales, dada su escasa incidencia. 

Las farmaceúticas no dan muchos pasos en la investigación 

Por este motivo, también, por la poca incidencia de los casos, las compañías farmacéuticas no dan muchos pasos hacia adelante en la investigación y desarrollo de ensayos clínicos, han señalado los pediatras, quienes han constatado que hay pocas unidades pediátricas que hagan ensayos de tipo 1 y 2. 

Pero a pesar de esta esperanzadora evolución, que sitúa a España en la media europea en índices de cáncer infantil, el cáncer sigue siendo la primera causa de muerte por enfermedad en menores de catorce años, según ha recordado Ángela Navarro, directora de relaciones institucionales de la Federación Española de Niños con cáncer, que está integrada por dieciséis asociaciones. 

Por eso, desde la federación, que trabaja desde hace 23 años para conseguir los mejores tratamientos médicos y la mayor calidad de vida para estos niños y sus familias, se aboga por que se reconozca la especialidad de oncología pediátrica. 

Los padres y los pediatras reclaman el reconocimiento de la especialidad de oncología pediátrica.

Lo reclaman los padres y también los pediatras, y "no por corporativismo", como ha dicho Peris, sino porque se trata de un problema de lucha contra el cáncer, que en este tipo de casos no tiene prevención. 

Según Madero, para los pediatras es fundamental la figura del especialista pediátrico en el cuidado del menor, más aún en patologías tan graves como los tumores. 

De ahí la necesidad de reconocer la especialidad de oncología pediátrica para favorecer la investigación y dedicación asistencial a estos niños, ya que son los profesionales mejor formados para abordar sus problemas, según el doctor. 

Los pediatras han valorado que se amplíe la edad pediátrica hasta los 18 años, porque un niño por ejemplo de 17 que sufre esta enfermedad está más cerca de un chaval de 14 ó 15 años que de un adulto. 

 

(Fuente: 20minutos / EFE)