20130425133552-papa-francisco.jpg

 

25/04/2013 7:32:32

 

 

 

Pese al interés de los operadores turísticos locales, no hay ni habrá un tour que ofrezca a los visitantes las huellas físicas que dejó el nuevo Papa en su ciudad natal. Fue anunciado en la prensa internacional, pero no está autorizado el ingreso a las dependencias que ocupó Jorge Bergoglio cuando se desempeñaba como arzobispo de Buenos Aires.

 

Tampoco se podrá visitar la habitación en la que dormía el arzobispo Bergoglio cuando partió a Roma, escasamente amoblada por una cama y un escritorio, y que está siendo reparada a la espera de que el ahora Papa nombre a su sucesor. 

Otro ejemplo es la gran oficina arzobispal que Bergoglio rechazó a cambio de un pequeño espacio que, actualmente, se encuentra clausurada hasta que Buenos Aires vuelva a tener arzobispo.

En el Arzobispado de Buenos Aires, ubicado a un costado de la catedral de la ciudad, frente a la famosa Plaza de Mayo, en diagonal a la Casa Rosada y a unos pasos de la salida del subte Catedral, de la línea A, han aparecido los vendedores de chapitas, calendarios, llaveros y otros souvenirs que recuerdan al Papa. 

Al lado de la catedral, un joven rememora los gestos amorosos y solidarios del papa. Acostado sobre mantas en un ventanal del edificio que alberga al arzobispado y acompañado de dos conejos, el joven ve aumentar la limosna por sus historias, que cuenta dando pruebas de la simpleza y humildad con los más desposeídos de la Argentina. 

Allí, junto a unos pilares del clásico edificio porteño, apenas un vendedor de laminitas figura encantando a los turistas ansiosos de historias papales. Por 2 a 10 pesos argentinos (US ó US) el visitante foráneo puede llevarse una foto o estampita con la figura del Papa Francisco.

  

(Fuente: americaeconomia)