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14/04/2013 0:20:16

 

 

La publicación de casi dos millones de cables confidenciales de inteligencia de Estados Unidos, por el sitio Wikileaks, pone al descubierto nuevas evidencias sobre la política injerencista norteamericana en los años 70 del siglo XX.

 

Algunas de las informaciones que ahora aparecen confirman numerosas denuncias desde entonces hechas por gobiernos y organizaciones progresistas en torno a las acciones subversivas y de terrorismo de estado de varias administraciones estadounidenses. 

La serie de documentos fue presentada por el fundador de ese sitio digital, Julian Assange, a través de una videoconferencia desde la Embajada de Ecuador en Londres, donde permanece refugiado desde junio de 2012. 

El periodista de origen australiano afirmó que las informaciones revelan la gran extensión y amplitud de las actividades de la Casa Blanca en el mundo durante el período en que Henry Kissinger era secretario de Estado o consejero de seguridad nacional de los presidentes Richard Nixon y Gerald Ford, entre 1973 y 1976. 

Los documentos contienen importantes revelaciones acerca de la responsabilidad de Washington en la actuación de gobiernos dictatoriales en América Latina, en particular su papel en el golpe de estado en Chile, que culminó con la muerte del presidente constitucional Salvador Allende y la instauración de un régimen criminal. 

Entre los temas que aborda esta nueva hornada de papeles secretos está la responsabilidad de Washington en la Operación Cóndor, destinada a hacer desaparecer centenares de personas progresistas en Latinoamérica. También refieren la estrecha relación de Washington con la tiranía de Francisco Franco en España y el régimen de los coroneles en Grecia. 

Otros documentos se refieren a la supuesta colaboración de autoridades del Vaticano de esa época con Estados Unidos en apoyo al golpe de estado del general Augusto Pinochet en septiembre de 1973, que provocó la muerte del presidente constitucional Salvador Allende. 

Según Assange, los documentos revelan que para Estados Unidos resulta una prioridad tener informantes dentro de los movimientos opositores a los gobiernos no plegados a sus intereses, en parte a fin de corromperlos pero también para tener opciones en ambos bandos en caso de que exista un cambio en el país en cuestión. 

Assange se refugió en la sede diplomática ecuatoriana en Londres para evitar ser extraditado a Suecia, país que lo reclama desde 2010 por un caso de supuesto abuso sexual a dos mujeres de esa nacionalidad, pero el acusado niega las denuncias porque dice que son por motivaciones políticas. 

El Gobierno del presidente Rafael Correa le otorgó asilo político el pasado año, pero las autoridades británicas se niegan a otorgarle el salvoconducto correspondiente al activista australiano.

 

(Fuente: contrainjerencia /PL)