20130210105555-8.-iceberg.jpg


10/02/2013 4:52:17


El agua será el oro en 2050 y fuente de conflictos debido a su escasez. Desde hace muchos años los científicos se plantean cómo conseguir agua potable a un precio razonable. Los investigadores de Iceberg Tranport International pretenden llevar bloques inmensos de hielo hasta zonas con necesidad de agua.

 

En la actualidad mil millones de personas no tienen acceso al agua potable, pero este problema afecta también a regiones del primer mundo como Europa, donde el 20% de la población sufre escasez.

Ante este problema el explorador francés, Paul Emile Victor, y el ingeniero de la misma nacionalidad, Mougin Georges, animados por el príncipe saudí Mohamed al Faisal Al Saud, comenzaron a estudiar la viabilidad de hacer llegar  un iceberg hasta el desierto y, en 1976, fundaron la Iceberg Tranport International.

Esta idea, que se podía pensar como descabellada, parte de que los glaciares que existen en las zonas más frías del planeta, cerca de los polos, son de agua potable y todos  se funden en el mar, todos los años, derritiendo una cantidad de agua dulce equivalente a la que se consume en el mundo en ese mismo periodo. Cada temporada, 40.000 iceberg flotan en el mar. Además estos bloques encierran mucha energía.

El problema principal que se planteaba era cómo transportar de forma eficiente una mole inmensa de hielo, cómo reaccionar ante su fractura, cuál sería el tamaño ideal y cómo evitar que se fundiera durante el transporte.

Todo ello debía calcularse sobre condiciones climáticas específicas, llegando a la conclusión de que probarlo sería muy costoso, por lo que la idea se aparcó durante muchos años.

Pero en estos años la tecnología ha evolucionado de forma vertiginosa y la simulación en tres dimensiones (3D) que está plenamente vigente, ha resultado ser un gran apoyo para esta industria.

Con esta ayuda, el planteamiento pasó de ser un proyecto de pruebas reales, con un coste que fuentes de la empresa tasaban en 8 millones de euros —sobre los us millones—, a poder convertirlo en pruebas virtuales sobre la tecnología 3D, con un coste insignificante.

 

(Fuente: americaeconomia)