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31/01/2013 9:51:43 

Una nueva cepa, Sydney de norovirus, se está extendiendo en el mundo; inusualmente peligrosa atenta contra la actividad estomacal, origina vómitos y diarrea. Es una constante que cada dos o tres años se produzca una nueva cepa, vinculándose con un incremento en los casos de gripe.

 

El norovirus —otrora conocido como virus de Norwalk— es altamente contagioso y suele propagarse en escuelas, guarderías y cruceros navales. La cepa ha enfermado a habitantes de Japón y Europa Occidental, mientras amplía el número de víctimas en varias naciones del mundo, tras ser identificado en Australia el año pasado.

El virus genera vómitos y diarrea, prolongándose este estado en el transcurso de varios días. Muchas personas serían incapaces de resistir sus efectos, alertaron autoridades de salud pública de Estados Unidos, un país que ya viene detectando cada vez más brotes.

En EE.UU la Sydney ya se ha constituido en el 60% de los brotes de norovirus, de acuerdo a un informe que dieron a conocer los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades. Es una constante que cada dos o tres años se produzca una nueva cepa, vinculándose con un incremento en los casos de gripe.

Acaba de ser calificada la cepa Sydney en Inglaterra como «la Ferrari de los virus" por la velocidad con la que se va propagando en cada vez mayor número de personas. Así lo indicó Ian Goodfellow, un destacado investigador de la Universidad de Cambridge.

Su avance es muy rápido, a tal punto que un individuo puede sentirse bien y de un momento a otro (o en pocas horas) pasa a sufrir vómitos y diarrea continuos y difíciles de contener.

Ahora se sabe que la Sydney tiene como motivo común la intoxicación de orden alimenticio. Su avance responde a cómo manipulan los cocineros los alimentos en hogares y restaurantes, sobre todo cuando no se lavan las manos luego de ir al baño.

Este norovirus, además, se esparce en el aire a través de las gotitas de un sujeto enfermo que vomita. Tratar de controlarlo es «un dolor de cabeza», afirmó el doctor John Crane, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Buffalo.

Los norovirus provocan anualmente 21 millones de infecciones y 800 muertos, sostuvieron por su parte los Centros estadounidenses. No existe un remedio específico. Los pacientes deben soportar por uno o dos días los síntomas más severos y evitar la deshidratación.

La cepa Sydney preocupa en el sentido de que puede ser una causa principal de gastroenteritis aguda epidémica. La hospitalización y mortalidad asociada con la infección por norovirus en general suceden habitualmente en las personas de edad avanzada y con alta prominencia en niños pequeños y pacientes inmuno comprometidos.

Los norovirus se aglomeran en cinco genogrupos que se dividen en por lo menos 34 genotipos. Solo una vigilancia permanente permitirá una nueva evaluación de la Sydney sobre sus implicancias en la salud humana.

Las medidas preventivas se basan en un buen lavado de las manos, la desinfección del medio ambiente y el aislamiento de los enfermos.

Para más información acceda a: www.hpa.org.uk/NewsCentre/NationalPressReleases/

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