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15/04/2012 2:40:30

Luego de 15 meses de suspensión de las conversaciones, Irán y seis potencias mundiales lograron avances alentadores ayer, en Estambul, en las negociaciones sobre el polémico plan nuclear de Teherán y acordaron reunirse de nuevo el mes próximo en Bagdad.

La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, dijo ayer en una conferencia de prensa en Estambul que las conversaciones entre Irán y las potencias habían sido «positivas» y anunció que el próximo encuentro será el 23 de mayo, en Bagdad.

«Esperamos que las próximas reuniones permitan dar pasos concretos hacia una solución negociada que restaure la confianza internacional en el carácter exclusivamente pacífico del programa nuclear iraní», añadió Ashton.
Por su parte, Saeed Khalili, el jefe negociador de Irán, dijo que aunque hubo diferencias de opinión, se produjeron avances sobre algunos puntos importantes y que las próximas conversaciones deberían enfocarse en medidas para construir confianza mutua.
«La presión no funciona. Como se ha visto hoy, el interés de la otra parte en las conversaciones era algo positivo. Mostraron cooperación en las conversaciones y eso permitió un progreso», dijo Khalili, el jefe negociador iraní.

Los desafíos del siguiente encuentro podrían ser mucho más importantes. Allí las seis potencias
—Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania— buscarán un mayor compromiso por parte de Teherán para reducir su programa de enriquecimiento de uranio.

Teherán afirma que su programa tiene como único objetivo la generación de energía para uso civil, pero la comunidad internacional teme que en realidad trate de fabricar un arma. Estados Unidos e Israel no han descartado llevar a cabo una acción militar para destruir los sitios nucleares de Irán.
Preguntado sobre si Irán seguirá enriqueciendo uranio hasta una pureza del 20%, uno de los ejes esenciales de la disputa, Khalili indicó que el Tratado de No Proliferación (TNP) de armas nucleares reconoce el derecho a producir combustible nuclear con fines pacíficos.
Khalili aseguró que ese material es necesario en un reactor de uso científico y médico para la lucha contra el cáncer que da servicio a más de 800.000 pacientes en Irán.
Por su parte, Ashton sostuvo ayer que Teherán tiene derecho a tener un programa nuclear pacífico, pero al mismo tiempo dijo que el TNP debe ser «la base» de las futuras negociaciones.
Las palabras de Ashton, que habló de un «clima muy bueno» en Estambul, gracias al cual fue posible enfrentar «cuestiones centrales» en las conversaciones, son vistas por los analistas como una positiva señal de enfriamiento de una controversia que parecía ir encaminándose hacia una radicalización de consecuencias imprevisibles.

El buen clima registrado en Estambul, a su vez, confirma el valor de las palabras pronunciadas hace pocos días por la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, quien dijo que Irán llegaría a la cita con una actitud positiva.

Aun así y a pesar de la disponibilidad ofrecida por Washington, el encuentro en Turquía no incluyó un diálogo bilateral directo entre estadounidenses e iraníes, lo que habría constituido un paso importante, ya que los dos países suspendieron sus relaciones diplomáticas desde la Revolución Islámica y la llegada del ayatollah Ruhollah Khomeini, de 1979.
Desde entonces, la relación se ha visto sujeta a tensiones adicionales.
Irán fue condenado por seis resoluciones de la ONU, de las cuales cuatro incluyen sanciones. Estas medidas fueron reforzadas desde 2010 por un embargo comercial, financiero y petrolero de Estados Unidos y de la Unión Europea.
Los países de la UE decidieron además imponer un embargo petrolero gradual sin precedente a Irán, que entrará en vigor el 1° de julio. Estados Unidos abrió la vía hacia nuevas sanciones para fines de junio, que afectan a las exportaciones iraníes de crudo.
Irán pide el levantamiento de las sanciones y considera el enriquecimiento de uranio como su «derecho» incontestable.
(Fuente: Reuters/ AP/ AFP/ ANSA)