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07/04/2012 1:14:28

 

Mientras los rebeldes tuareg declararon la independencia del norte de Malí este viernes 6, grupos islamistas que también tomaron control de gran parte de la zona anunciaron la imposición de la shariá o ley islámica.

 

Los tuaregs y los grupos islámicos operan juntos, y lograron ocupar Gao, Kidal y Timbuktú, las tres ciudades más importantes en el norte, pero las diferencias dentro de esta alianza comienzan a surgir. 

Hubo reportes de violaciones y saqueos en Gao, mientras que en Timbuktú la facción islamista Ansar Dine anunció la imposición estricta de las normas musulmanas. 

Los acontecimientos se precipitan en el norte del país mientras, en Bamako, los militares que dieron un golpe de Estado el 21 de marzo continúan considerando su respuesta al ultimátum dado por la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (Ecowas, por sus siglas en inglés) para que abandonen el poder. 

El semanario La Nouvelle République, de Bamako, informó que el fundador de Ansar Dine, Iyad Ag Ghali, utilizó las ondas de Radio Boctou, de Timbuktú, para explicar las intenciones del grupo. 

Según Mamane Cissé, originario de Timbuktú pero radicado en Bamako, el grupo islamista tomó el control de la base militar de la ciudad, que era defendida por milicias locales, y colocó dos banderas: la nacional de Malí y la del grupo radical islámico, con las palabras «Allahu Akbar» («Dios es grande», en árabe). 

El Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA), del pueblo tuareg, fue el principal actor en la conquista del norte, pero la toma de Timbuktú confirmó la creciente influencia en la campaña de grupos islamistas como Ansar Dine y Al Qaeda en el Magreb islámico. 

El objetivo del MNLA es la independencia del norte, pero Ansar Dine prefiere preservar la actual conformación territorial del país y convertirlo en una república islámica. 

En su edición del martes 3, el periódico Le Républica informó que Ag Ghali, en un ardid publicitario, visitó un hospital de Timbuktú para saludar a enfermos y donar medicamentos. «Poco después de su visita envió sus tropas a la ciudad para exigirles a las mujeres que usaran velo», indicó el diario. 

Los grupos islamistas dijeron que habían llegado para predicar el Islam y no para atacar a la población ni sus propiedades. Pero, según Cissé, los radicales castigaron públicamente a cuatro jóvenes atrapados saboteando equipos de la compañía nacional de electricidad. 

En otras ciudades bajo control rebelde, mujeres habrían sido abusadas.

 

Por su parte, el presidente la Comisión Nacional por los Derechos Humanos en Malí, Kadiatou Sangaré, condenó los abusos en el norte del país. Los residentes de esa ciudad también sufren una crisis alimentaria. Los rebeldes destruyeron los comercios y los almacenes. También saquearon las estaciones expendedoras de combustible.

 

(Fuente: IPS /Soumaila T. Diarra)