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13/03/2012 18:27:33

 

 

En su labor periodística investigativa por excelencia,  el colega Jean-Guy Allard descubre nuevamente falacias que, divulgadas desde los Estados Unidos de Norteamérica, pasan como historias verdaderas ante el ignorante público manipulado de Latinoamérica. Se trata ahora de un supuesto especialista en materia de seguridad que intentó formar un escándalo hace unos días al pretender que existía en Bolivia un grupo guerrillero «bolivariano» entrenándose para matar a un líder opositor.

 

El sujeto responde al nombre de Eduardo Macaya y es un ex terrorista de Omega 7 y un ex mercenario de la CIA. «Vive en Miami de sus inventos y fabulaciones», escribe Guy Allard en contrainjerencia.com. Uno de ellos acaba de ser formulado a manera de «denuncia» en una entrevista del presentador de televisión peruano Jaime Bayly, y por supuesto difundida desde el poderoso imperio en varios países de América del Sur.

«En Bolivia —escribe Guy Allard—, la Red Uno difundió las imágenes del programa donde Macaya declaró que un grupo guerrillero denominado “Ejército de Liberación” está entrenándose militarmente en el parque Madidi, cerca con la frontera con el Perú, “con miembros de las FARC” y “iraníes”, afirmaciones absurdas sin el menor fundamento».

Según el farsante,  los supuestos guerrilleros tendrían la misión de «proteger al presidente Evo Morales con financiamiento del Gobierno venezolano» y de asesinar el político de derecha Samuel Doria, jefe de un partido opositor y empresario boliviano, además del propio presentador Bayly».

De «especialista de seguridad» —afirma Guy Allard— Eduardo Macaya tiene «solo su pasado de colaborador servil de la inteligencia norteamericana en sus planes asesinos contra Cuba y América Latina».

Y respalda su planteamiento con lo investigado por el cubano José Luis Méndez, cuyos estudios al respecto revelan que Macaya formó parte de las llamadas «Unidades Cubanas» de la US Army, conformadas para la invasión de Playa Girón; mientras que Omega 7, cobró forma en los años 70 con cubanoamericanos, entrenados para operaciones contra Cuba.  Tal es el caso de los asesinatos en territorio norteamericano, del diplomático cubano Félix García Rodríguez y del ciudadano cubano-americano Eulalio José Negrín. (¡Noble propósito! el del grupo terrorista donde se manifestó el «especialista» Macaya.)

Pero, además, Macaya fue empleado en la guerra de Vietnam y en operaciones sucias de la CIA en Centroamérica. En la guerra contra Nicaragua, en la década de los ochenta, perteneció a los «Freedom Fighters», financiados y organizados por la CIA. Está, además, asociado al llamado Fondo De Ayuda A La Democracia En Cuba de Saturnino Labaut, «otro invento miamense  usado para recoger dinero para el mayor beneficio de sus accionistas».

Y para que no queden dudas ni sospechas sobre lo escrito Guy Allard, señala que «Arturo Eduardo Macaya reside en 7035 West 15th Ave Hialeah, Florida».

El complemento lo aporta, el Presidente de Bolivia, Evo Morales, quien hace unos días descartó en conferencia de prensa que «un grupo guerrillero esté entrenando en territorio boliviano —tal como denunció Macaya—.Tales declaraciones Evo las calificó como «una intromisión y una estrategia de los Estados Unidos para perjudicar desestabilizar su administración».

En cuanto al presentador peruano Jaime Bayly, se hizo famoso por sus entrevistas «escandalosas». En 1990, apoyó al candidato presidencial de derecha Mario Vargas Llosa, ayuda que este calificó de «invalorable». En  2006, durante las presidenciales,  Baily publicitó su rechazo al candidato nacionalista Ollanta Humala para favorecer a Alan García. En 2011 se identificó a la candidatura de Keiko Fujimori.

El cuento de los «guerrilleros bolivarianos» —concluye Guy Allard— «es en verdad otro falso escándalo generado desde Miami por los servicios especiales norteamericanos, en el marco de su incesante guerra psicológica-informativa contra los países progresistas de América Latina», que cada día son menos analfabetos y menos manipulables, algo que EU no le perdonará jamás a Chávez ni a Evo, y mucho menos a Tele Sur.