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16/02/2012 13:43:31

 

«Buenas», saludó alegremente Fidel al auditorio, y con esa palabra mágica se abrió en una de las salitas del Palacio de las Convenciones la presentación del libro de memorias del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz: Guerrillero del tiempo, dos volúmenes de las conversaciones sostenidas con la escritora y periodista Katiuska Blanco. 


En el mismo tono risueño, Fidel alertó: «Van a hablarles de dos libros de los que ustedes ni han tenido noticia». Son, en efecto, dos tomos que abren con los primeros recuerdos de la infancia del líder y cierran en diciembre de 1958, previo al Triunfo de la Revolución. 

Comenta que lee cientos de despachos de agencias todos los días. Literalmente devora toda la información que le llega. Sigue con particular detalle la situación en Venezuela, que este 4 de febrero conmemorará el aniversario 20 de la Rebelión militar comandada por Hugo Chávez: «Nunca nadie hizo más por el pueblo venezolano, que el Movimiento Bolivariano», comenta. 

Mientras Katiuska presenta brevemente las ediciones e intervienen los presentadores, por momentos Fidel se muestra tan emocionado como nosotros, como si de pronto, tras aquel viaje apretado por las páginas de los dos libros, viera en su conjunto, «como en una película en tercera dimensión» —diría Barnet—, su propia vida. «Es que resalta todo el valor de lo que se hizo, pero lo que más me interesa es ser útil.» 

De muchas cosas habló Fidel con entusiasta disposición al diálogo a partir de los comentarios y preguntas del auditorio: de las admirables luchas que hoy libran los estudiantes latinoamericanos y del mundo por sus derechos; de su profunda oposición a la enseñanza pagada; de su firme creencia en que los conocimientos adquiridos y desarrollados en nuestro país pueden multiplicar las producciones, los bienes y el nivel de vida de la sociedad. 

Es para él imprescindible seguir al tanto de los acontecimientos, y reconocer que «ya no hay espacio solo para los intereses nacionales, sino están enmarcados en los intereses mundiales... El deber nuestro es luchar hasta el último minuto, por nuestro país, por nuestro planeta y por la humanidad». 

La expresión de su rostro refleja las emociones que le inspiran las palabras y anécdotas que van reconstruyendo los presentadores de cada tomo de esta edición, Abel Prieto, Ministro de Cultura, y Miguel Barnet, Presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. A veces levanta las cejas y le brillan los ojos, como cuando Abel recuerda pasajes de la infancia en Birán, o se ríe sin más preámbulo, por ejemplo, al evocar Barnet las palabras del Che Guevara sobre el desembarco del Granma: «Fue un naufragio».

 

(Fuente: AIN)