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08/02/2012 15:36:00

 

Hay veces en que las historias familiares se entrelazan con la historia grande de forma particular. Es el caso de la italiana Valentina Capuano, que estuvo entre los miles de sobrevivientes del naufragio del crucero Costa Concordia y cuyo tío abuelo murió la noche del 14 de abril 1912, cuando el Titanic chocó contra un iceberg y se hundió en alta mar.

 

«Fue como revivir aquella historia. Fue terrible, estoy conmocionada», dijola Valentina, una napolitana de 30 años, al diario La República.

Su abuela, María, le solía contar aquella tragedia que había marcado su vida: la muerte de su hermano menor, Giovanni, que emigró a Londres a los 25 años en busca de trabajo y después embarcó en el Titanic como mozo. Al igual que miles de italianos, él pensaba emigrar a Estados Unidos para empezar una nueva vida, pero fue una de las víctimas del desastre.

«Todavía tiemblo y pensar en lo que viví todavía me perturba, tengo taquicardia y aún estoy muy agitada», dijo la joven, que viajaba junto con su novio, su hermano y su compañera.

El Titanic, un paquebote británico de la White Star Line, que era en aquel entonces el más grande del mundo y considerado insumergible, se hundió cerca de la costa de Terranova durante su viaje inaugural, después de chocar con un iceberg, dejando 1.513 muertos y 711 supervivientes.

Según las autoridades italianas, el último balance del naufragio del Costa Concordia es de 11 muertos, 24 desaparecidos y unos 60 heridos, muchos de los cuales se rompieron brazos y piernas al saltar del barco para salvarse.

 

(Fuente: radiosudamericana)