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31/10/2011 21:16:16

 

Vázquez Raña lo sentenció en su discurso: «Gracias a Jalisco y a México, porque han hecho los mejores Juegos Panamericanos de la historia». El performance de la clausura incluyó gigantes, monstruos y luces en un nuevo espectáculo de proyecciones. Adiós al tráfico, hola a la historia. En una noche llena de nostalgia, alegría, fervor y entusiasmo, Guadalajara 2011 entregó la estafeta a Toronto 2015.

  

No hacía falta que Mario Vázquez Raña, presidente de la Odepa, lo dijera en la ceremonia de clausura. Ni tampoco que las estadísticas sentenciaran que México no ha tenido mejor participación en una competencia de esta envergadura que la que ha dado en estos últimos 17 días. La gente lo sintió, los espectadores disfrutaron, los atletas los hicieron, los tapatíos los fabricaron. El ambiente la última noche lo demostró con creces: Guadalajara 2011 son, sin duda alguna, los mejores Juegos Panamericanos de la historia. 

El problema era llegar. La ceremonia de clausura bien podría ser una analogía de toda la organización de los Juegos Panamericanos. Una vez adentro, todo se olvida; la magia llega. Han pasado 17 días, decenas de himnos nacionales, seis mil atletas, 12 mil voluntarios, ríos de gente por las calles, llenando los estadios, viviendo la ciudad donde más de 30 sedes panamericanas se quedan como herencia para los jaliscienses. El problema era llegar… 

Anoche terminó el primer sueño como el evento deportivo más importante que ha tenido México en 25 años. Ahora empieza el siguiente: «Con esto, México y Jalisco demuestran que es capaz de hacer cosas importantes; ahora vamos por los Juegos Olímpicos», insistió en su discurso un emocionado gobernador Emilio González Márquez. 

El problema era llegar, porque tirios y troyanos ahora elogian los Juegos Panamericanos. Hubo complicaciones en dos semanas, avenidas que no soportaron el tráfico con los vehículos panamericanos, un carril que políticos no concretaron pero que la gente respetó. Boletos que se perdían y otros más que revendieron. En el recuento también están las desilusiones y las sorpresas que daba el basquetbol, cuyas selecciones no figuraban en ninguna lista de favoritos. México tiene 42 medallas, 19 más que su último récord panamericano, pero también tiene 41 platas y 50 bronces; y eso se debía de festejar.

 

La ceremonia

 

Primero fue el Himno Nacional interpretado sui generis por Ely Guerra, con el que el festejo comenzaba. La gente ya no tenía lámparas, como en la inauguración, pero los flashazos de sus cámaras encendían la ceremonia. Siguió la ceremonia de premiación para la prueba de maratón varonil, en la que el voraz Brasil se llevó la última de oro. Acto seguido, la fiesta. 

En la ceremonia protocolaria de cambio de estafeta, Canadá dio una muestra de que ya conoce este tipo de eventos. Mostró imágenes en video de Winnipeg 1999. El cambio de estafeta se concretó pasando la bandera de manos de Emilio González y del alcalde tapatío Aristóteles Sandoval al alcalde de Toronto, Canadá, Robe Ford. 

Y la magia llegó. Si la ceremonia de clausura pudo crearse en la imaginación retorcida de alguna persona, ésa quizá fue en el genio de Alejandro Colunga. La ceremonia del apagado del pebetero estuvo acompañado de un rito musical con cabeza gigantes, donde el Sol y la Luna estuvieron presentes, pero también figuras muy parecidas a «Los magos», escultura del artista tapatío. 

Cuando la emoción empezaba a tomar fuerza, el sonido local anunciaba el pop de Camila, con tres canciones. Pero su melancolía en las letras fue terminada por el grupo jamaiquino The Wailers, que con su reggae puso a bailar a los atletas, mientras en las gradas se coreaban las canciones que Bob Marley hizo legendarias. 

En el escenario, Diego Torres cantaba a las mujeres, quienes respondían con gritos. Los atletas ya no estaban en los asientos. «Quiero que esta noche sueltes toda esa alegría que ya no puede parar, deja que tus sueños sean olas que se van», coreaba la gente, en especial los atletas, quienes anoche terminaron un sueño. Vino la fiesta de Ricky Martin. Y los flashes no se cansaban. El fin era recordarlo para siempre. La Fiesta de América ha terminado siendo la mejor de la historia, y el que lo dude puede preguntarle a sus protagonistas. Como siempre, el único problema fue llegar. Pero olvidémoslo unos minutos: Guadalajara 2011 fue un éxito. 

 

MÉXICO EN NÚMEROS

 

42 DE ORO: Es la nueva cosecha histórica de preseas doradas para la delegación mexicana.

33 REGISTROS: continentales rompieron los atletas de Estados Unidos, consolidándose como la delegación que más marcas batió.

87 MARCAS: panamericanas se instalaron en Guadalajara 2011, en seis disciplinas: atletismo, ciclismo de pista, levantamiento de pesas, natación, tiro deportivo y tiro con arco.

12 RÉCORDS: panamericanos se rompieron en tiro deportivo, siendo la disciplina que más registros batió en esta edición de los Juegos.

29 PAÍSES: ganaron por lo menos una presea en esta edición de la máxima justa deportiva del Continente.

70 GANADORES: De medallas para México en los Juegos Panamericanos fueron mujeres, mientras que 61 hombres se colgaron preseas por nuestro país.

1 177 MEDALLISTAS: Hubo en esta edición de los Juegos Panamericanos.

92 MEDALLAS: De oro consiguió la delegación de  Estados Unidos, con lo que firma su peor cosecha en Panamericanos desde la segunda edición de los Juegos que se realizó en la Ciudad de México en 1955, donde logró 81 preseas doradas.

361 PRUEBAS: Se llevaron a cabo en Guadalajara 2011.

5 PAÍSES: Superaron por primera vez las 100 medallas en una misma edición de los Juegos Panamericanos.1991 El último año en que un país logró todas las medallas en una disciplina, con al menos ocho en disputa, fue Estados Unidos con 12 en tiro con arco. México lo logró este año en clavados al ganar ocho de ocho.

269 ATLETAS: Lograron más de una medalla en Guadalajara 2011.

 

(Fuente: Informador)