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22/10/2011 21:33:06

 

El informe sobre el bloqueo económico y comercial impuesto por EE.UU será sometido a debate el 25 de octubre en la Asamblea General de Naciones Unidas. El bloqueo es «criminal» e «insostenible» como la posición  de EE.UU respecto a los agentes cubanos condenados en ese país por espionaje. Igualmente criticable resultan las medidas punitivas que aplica a las empresas extranjeras que comercian con nuestro país. 

 

Cuba pedirá una vez más a la ONU que levante el bloqueo económico y comercial «unilateral» e «inmoral» impuesto en 1962 por Estados Unidos a la isla, que ha ocasionado pérdidas directas por más de 104.000 millones de dólares hasta el pasado diciembre, según el informe que será sometido a debate próximo martes 25 de octubre en la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU).

 El llamado embargo constituye el «obstáculo principal para el desarrollo de la nación cubana y las medidas adoptadas por el presidente estadounidense, Barack Obama, son insuficientes y limitadas, ya que mantienen la continuidad de la política de asedio económico de Washington, como aseguró el mes pasado el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Abelardo Moreno. 

«La autorización de algunas categorías de viajes, las remesas y el permiso a aeropuertos para volar vuelos chárter a Cuba son muy insuficientes y tienen un carácter sumamente limitado», indicó Moreno, quien criticó la «retórica oficial que pretende convencer a la opinión pública de que el actual Gobierno norteamericano ha introducido una política de cambios positivos». 

Cuba continúa sin poder comerciar con subsidiarias de empresas estadounidenses en terceros países, mientras que los empresarios de esas naciones interesados en invertir en el país son sistemáticamente amenazados e incluidos en «listas negras». Además, EE.UU. ha recrudecido la persecución de las transacciones financieras internacionales de Cuba, incluida las que provienen de los organismos multilaterales para la cooperación con la isla. 

El informe —que describe los daños provocados en sectores como la salud, educación y alimentación— refiere que las perdidas, si se midiesen en términos de la cotización del oro, ascenderían a más de 975.000 millones de dólares. Una cifra que deberá valorar la Asamblea General de la ONU, que el pasado año se mostró a favor de levantar el embargo, y cuando 187 países votaron sí, tres se abstuvieron y sólo dos se posicionaron en contra.