20110914165124-turno-corrido.jpg-media.jpg

 


14/09/2011 9:33:32

 

Por Mercedes Rodríguez García

 

La reconocida fotógrafa santaclareña Carolina Vilches Monzón expone la muestra personal «Turno Corrido», en el Festival Septiembre Fotográfico, hasta el 30 de septiembre en Guadalajara, México. 

 

En esta ocasión Carolina nos acerca, desde el diseño y el montaje visual, al quehacer diario de una laboriosa trabajadora que a la vez asume sus deberes como madre, esposa e hija de una numerosa y criollísima familia cubana. «La mujer en su jornada laboral habitual, pero también con su tragedia personal», al decir de la destacada fotorreportera del periódico Vanguardia. 

Vilches Monzón participa en el evento Septiembre Fotográfico como invitada especial y jurado del concurso que patrocina el Instituto Fotografía Jall de Guadalajara. El programa de actividades comprende, además, conferencias sobre la fotografía en Cuba. 

La serie Turno Corrido, de la santaclareña Carolina Vilches Monzón, obtuvo Premio en el Festival de fotografía 5x7. Bajo el auspicio del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, lauro que ahora hace posible la muestra fotográfica que reseñamos. La Sala Majadahonda, de la propia institución, acogió la exposición de las fotos de esta artista. 

Graduada de Artes Plásticas, en la Escuela Vocacional de Artes Olga Alonso y de Arquitectura, en la Universidad Central de las Villas, y tal como en sus imágenes, Carolina se ha repartido también en diversos rubros creativos. La enseñanza, el trabajo como fotorreportera, el diseño de prensa, las colaboraciones con editoriales y revistas desde sus dibujos, fotos e ilustraciones, son algunas de sus incursiones. 

Sobre «Turno corrido», la artista del lente refiere en su página personal: 

«En realidad no hay secretos, es un fotomontaje. Lo primero es que pensé qué aspectos del lenguaje fotográfico iba a utilizar. Me decidí por las iluminaciones bajas, ambientes oscuros, colores muy poco saturados. El personaje principal, que soy yo, está en blanco y negro para contrastarlo dentro de ese ambiente. Trabajé con tonos poco saturados, con ruido, fotos oscuras, porque el ambiente de una casa, sin bombillos, es oscuro, y quería reflejar ese ambiente. Incluso no me propuse embellecer nada, la cocina va tal y como es, los tomacorrientes rotos, los calderos tiznados… llevar la vida tal y como es a la imagen, con toda crudeza. Además, me servía mucho para trasmitir ese sentimiento de que la vida te oprime, de que el tiempo no te alcanza y no puedes hacer lo que quieres. De ahí sale esa multiplicidad de presencias, esas muchas manos moviéndose, toda esa locura. Por eso pensé en el fotomontaje. Hice varias fotos sobre la misma escena, luego iba añadiendo cada detalle, hasta llegar el resultado que quedó. Espero lo disfruten».

 

Para ver sus obras en venta visite Artelista