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17/03/2011 6:52:12


Sus dos horas y media, sentado y tocando el balón, impresionan; pero resulta más convincente cuando conoces que Orlando Romero padece de rigidez en las articulaciones, una enfermedad que lo «limita» desde su nacimiento. Al jovencito no le gustan los triunfalismos, aunque sí lo anima la idea de implantar un record Guinness en el dominio del balón. Un deporte especial en Cuba que él se niega a incluir dentro del «saco» del fútbol, aunque así lo digan los entendidos. 


Pero esta idea del dominio no surge como parte de un programa de rehabilitación que este joven recibe en una sala de la comunidad santaclareña El Gigante, esta idea viene desde Sudáfrica, disfrazada de Mundial de Fútbol.   

«Los muchachos del barrio estaban locos, había una fiebre por aquellos tiempos y decidí unirme a esa fiesta. Yo soy un muchacho de la calle, que me gusta departir. Comencé con dos o tres toques al balón, hasta que el profe Enrique notó que esto podía apoyar mi rehabilitación y guiarme hacia la práctica deportiva.» 

—¿Cuál es tu equipo favorito? 

—Ahora no sé, pero en el Mundial, era Argentina. Como cómplice de las hazañas de Orlando está el profesor Enrique García, Licenciado en Cultura Física y fiel ayudante de este jovencito. 

«El principal logro es su motivación por las cosas, después le satisface que avance en el dominio del balón. Nosotros no tenemos mucha experiencia en esta disciplina, solo lo que alguien nos puede facilitar porque lo baja de internet.

Así y todo, ya trabajamos diferentes ejercicios para incrementar su resistencia y velocidad.» 

—Para su salud... 

—Por su discapacidad, él no puede mover los tobillos; no obstante, con el dominio del balón ha logrado desarrollar sus gemelos, lo que resulta importante para combatir una enfermedad degenerativa.

También trabaja mucho con su abdomen, ya que una persona normal en esa postura se apoya con sus manos, pero él no puede. Enrique dice que a Orlando le gusta la música, pero este último lo miró muy incrédulo como preguntándose de dónde su profe sacaría esa información.

Mayor acierto comprobé cuando lo calificó de buen ajedrecista y que sabía dibujar con sus pies. 

«Un poco de natación para fortalecer sus brazos no viene mal —continúa García— así cuando lo reconozcan como futbolista también puedan hacerlo de manera integral. Ahora queremos realizar un record provincial, para dar pasos cortos, pero el Guinness sigue a la vista. Yo no creo que haya alguien en el mundo que con la discapacidad de él logre dominar tanto tiempo el balón, tal vez y ya, sin saberlo, seamos recordistas.» 

 

(Fuente: Vanguardia /Mayli Estévez)