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1/12/2010 07:05:52

Una colección de 271 dibujos, collages cubistas, acuarelas y pinturas aguadas del pintor Pablo Picasso, hasta ahora desconocidas, han salido a la luz después de que un electricista francés jubilado tratara de obtener los certificados de autenticidad de los herederos del artista, según revela hoy el rotativo Libération.

Se trata de obras pintadas en el primer tercio del siglo pasado y cuyo valor ronda los 60 millones de euros. Entre las descubiertas figuran algunas poco comunes, como nueve «collages cubistas» de principios de la segunda década del siglo, una acuarela del periodo azul, así como pinturas aguadas en papel, estudios sobre tela, y dos centenares de dibujos. El valor actual pudiera alcanzar unos 40 millones de euros.

El extraordinario hallazgo salió a la luz después de que el electricista jubilado Pierre Le Guennec se pusiera en contacto con Claude Picasso, hijo del pintor malagueño y encargado de administrar su sucesión.
En un principio, según Libération, en enero pasado envió fotos de los cuadros para que fueran autentificados como obras de Picasso, pero ante la negativa del heredero a dar su aval sin ver los originales el electricista se presentó en su despacho en septiembre.

Acompañado de su mujer, el hombre, domiciliado en la Costa Azul francesa, mostró a Claude Picasso 175 obras inéditas, entre ellas, dos cuadernos que contienen en total 97 dibujos.

Tras comprobar que no se trataba de falsificaciones, el heredero se preguntó cómo habían llegado a manos de Le Guennec y días después presentó una denuncia ante la brigada especializada en obras de arte para evitar perder la colección.
Los agentes actuaron con rapidez, abrieron una investigación y confiscaron la colección que se encuentra a buen recaudo en sus locales a las afueras de París.

Le Guennec afirmó ante la policía haber trabajado como electricista en las diferentes residencias que tuvo Picasso en la Costa Azul. Añadió que fueron el propio Picasso o su esposa Jacqueline quienes le regalaron las pinturas.

En declaraciones a Libération el hijo del pintor dijo que la versión del jubilado «no se tiene de pie porque su padre no acostumbraba hacer regalos en bloque y, cuando lo hacía, siempre dejaba su huella.
«Es cierto que Pablo Picasso era bastante generoso. Pero fechaba, firmaba y dedicaba siempre sus donaciones, porque sabía que algunos las venderían para afrontar sus necesidades», aseguró.

(Fuente: Efe / París)