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12/10/2010 23:43:25

Más de mil millones de personas sufren de desnutrición en el mundo según las cifras del informe del Índice Global del Hambre 2010. La desnutrición infantil es la principal causa de hambre en el mundo. Casi la mitad de los afectados son niños. Los niveles más altos están en el África subsahariana y también en el Asia meridional. En América, la situación es «seria» en Bolivia, Guatemala y Haití

Según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), un ser humano pasa hambre cuando consume menos de 1.800 kilocalorías al día, el mínimo para llevar una vida sana y productiva.

Los datos del informe apuntan que el número de desnutridos en el mundo ha experimentado un repunte después de que cayera entre 1990 y 2006. La explicación está en la crisis y en el incremento del precio global de los alimentos.

Los niveles son «extremadamente alarmantes» en tres países, todos ellos africanos: Chad, Eritrea y República Democrática del Congo. La desnutrición es «alarmante» en otros 26 países.

El documento califica de «moderado» el hambre en el resto de los países centroamericanos, salvo Costa Rica. También es «moderada» la situación en Sudamérica, con excepción de Brasil, Uruguay, Argentina y Chile, donde el informe habla de niveles bajos de desnutrición.

Índice Global Hambre

El Índice GHI se forma a partir de: Tasa de personas con ingesta calórica por debajo del mínimo, tasa de niños de hasta 5 años con bajo peso, tasa de mortalidad infantil.

El país con peor comportamiento es la República Democrática del Congo, donde el IGH creció por encima del 65%. En Burundi y Madagascar, por ejemplo, la mitad de los niños tienen problemas en su desarrollo físico ya que carecen de una dieta adecuada.

Para la investigadora Marie Ruel, una de las autoras del informe, «la ventana de oportunidad para evitar que sigan creciendo los niveles de desnutrición están en los dos años».

«Después de los dos años de edad, los efectos negativos en la desnutrición son en gran parte irreversibles», afirma Ruel.

Además, según el documento, es posible reducir la desnutrición infantil a un tercio de la actual con tan solo mejorar los cuidados de salud y la dieta, no sólo de los niños sino también de las madres durante el embarazo y la lactancia.