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El afamado veguero Alejandro Robaina, único cubano que en vida dio nombre a una marca de habanos, falleció el pasado sábado a la edad de 91 años, en su modesta casa cercana al pueblo de San Luis, en la región tabaquera de Vuelta Abajo, cerca de la occidental ciudad de Pinar del Río. El único productor de tabaco cubano con un cigarro que lleva su nombre, fue diagnosticado de un cáncer y su salud había empeorado en los últimos días.

Nacido en Alquízar el 20 de marzo de 1919, se trasladó muy pequeño junto con su familia en Cuchillas de Barbacoa, en los llanos vueltabajeros del municipio de San Luis, en la provincia de Pinar del Río.

Allí aprendió el hábito y el arte de cosechar exclusivísimas capas para la confección de famosos habanos cubanos, siguiendo la tradición de su padre y abuelo canario.

En una entrevista para la revista Bohemia ratificó su orgullo de campesino cosechero de tabaco: «Veguero nací», dijo y comentó que de niño siempre tuvo un don especial para el cuidado de la tierra y los animales.

Robaina pasó la mayor parte de su vida en su granja, aunque también viajó alrededor del mundo como lo haría un el embajador del tabaco cubano.

Robaina era el único veguero cubano que en vida le había puesto su nombre a una de las marcas de habanos Premium que Cuba exporta para más de 120 países. Las seis vitolas de sus Vegas Robainas, son tan reconocidas como las de Cohíba, Partagás o H. Upmann.

Variadas publicaciones de Cuba y el mundo lo han entrevistado, pero siempre aclaraba que a la fama no le hace caso. En España compartió una portada con Julio Iglesias. En una de las más recientes ediciones de Gentleman le fueron dedicadas varias páginas de la revista, con similar destaque que a Brad Pitt y George Clooney.

(Fuentes: Cubadebate y REUTERS)