20100322054327-img-0181.gif

Como todo el archipiélago antillano la isla de Cuba pertenece a la faja sísmica que en América Central y se une a la gran zona sísmica del Océano Pacífico.La ocurrencia de terremotos son de dos tipos diferentes: el llamado de «entre placas», que se presenta en los mares de la región suroriental y se identifica por una alta frecuencia de ocurrencia de eventos, incluyendo los de mayores magnitudes.

Cuba forma parte de la placa norteamericana y su región suroriental se encuentra en la frontera con la placa del Caribe, donde acaecen movimientos relativos con velocidades de hasta dos centímetros/ año.

El segundo tipo de sacudidas, se identifica como de «interior de placa», y tiene lugar en el resto del territorio. Lo caracteriza una baja frecuencia de ocurrencia de eventos con magnitudes máximas inferiores a los del tipo anterior, y se asocian a desplazamientos de estructuras tectónicas de menor orden, que generalmente suceden en sus intersecciones.

Según las estadísticas los sismos de magnitudes mayores o iguales a 6 grados en la escala Richter, tienen un estado de recurrencia aproximado de 50 años. Otros movimientos sísmicos de menores magnitudes acaecen en un período de tiempo de dos años.

Otros fenómenos geológicos identificados para el país son los deslizamientos de tierra, hundimientos y alteraciones físicas del relieve, con una influencia local, que pueden ser extremadamente dañinos. Estos ocurren principalmente en áreas de relieve accidentado, con influencias cársicas y aguas subterráneas poco profundas, asociados a movimientos sísmicos y fenómenos meteorológicos extremos.

Vulnerabilidad del territorio nacional

El estado de la vulnerabilidad en Cuba se ha reducido considerablemente en las últimas tres décadas. Las causas principales son las siguientes:

  • La creación de un sistema de medidas para la protección de la población, la economía y el medio ambiente contra los efectos de los fenómenos potencialmente destructivos.
  • La incorporación de medidas preventivas y de mitigación de desastres en el proceso de planificación del desarrollo y de las inversiones.
  • El desarrollo de un cuerpo legislativo para el uso de la tierra, ordenación de las aguas y las prácticas de construcción.
  • Realización de medidas estructurales tales como; la construcción de embalses para asegurar el consumo de agua a la población, su uso en la industria y la agricultura y con carácter regulador de averías                                                                                                                                                                            súbitas.
  • La creación y el desarrollo ulterior de sistemas de vigilancia y alerta a los principales peligros que inciden en el país, así como el fortalecimiento de las instituciones científicas.
  • El mejoramiento de las condiciones de vida de la población en general y de los indicadores sociales y de salud.

Vulnerabilidad de los asentamientos humanos por fenómenos geológicos. (Sismos y deslizamientos de tierra)

En dos cuartes partes del territorio nacional, pueden ocurrir sismos con intensidad entre 6 y 9 grados en la escala MSK de 1978. Residen en él unos 4 millones 500 mil personas (40% aproximadamente de la población cubana).Tal consideración, parte de la ubicación de la infraestructura (viviendas, escuelas, empresas y otras) en zonas de peligro sísmico, el estado de la misma, así como otros factores como con su diseño sismo resistente. De tal modo se considera que la población vulnerable alcanza a más 471 mil ciudadanos, pues no obstante esfuerzos constructivos estatales y particulares en los últimos años, aún es apreciable un deterioro habitacional, principalmente en ciudades en las que no pocas viviendas datan de hasta finales del siglo XIX.

En los últimos 455 años, el total de movimientos telúricos de trascendencia económica fue de 60. Cinco han afectado considerablemente la provincia de Santiago de Cuba, dos de ellos a su ciudad capital.

Otras evaluaciones de vulnerabilidad se realizan para peligros de menor escala, pero con un significado a nivel local.

Tal es el caso de las áreas expuestas a deslizamientos de tierra en las cuales residen unas 60 mil pronas (0.55%), de ellos el 75% (45 mil) se encuentran en áreas muy peligrosas (zonas montañosas donde la causa del corrimiento tiene su origen en fenómenos sismológicos o meteorológicos extremos.)

Mapa de Riesgo Sísmico de la Ciudad de Santiago de Cuba.

Este mapa de riesgo geológico de escala 1:100 000, con el análisis de taludes y obras en condiciones geológicas desfavorables, incluye edificios, puentes, carreteras y redes soterradas.

Existe una base de datos automatizados que contiene todas las características del área de estudio para realizar evaluaciones en correspondencia con las condiciones geofísicas geológicas y sismológicas de la misma.

El mapa físico sísmico de la Ciudad de Santiago de Cuba es el resultado final, y consiste en un análisis que incluye la evaluación de los posibles daños esperados en la ciudad, atendiendo a la densidad poblacional, el costo, tipo y uso de las edificaciones.

Existe una base de datos automatizada y el análisis de vulnerabilidad, aunque debido a serias dificultades con las estaciones de monitoreo para el seguimiento sismológica, la tecnología no ha podido ser modernizada en su totalidad.

Se han dado algunos pasos para establecer la cooperación internacional con varios países interesados, pero sin resultados significativos.

Aspectos que requieren mejorarse

Aunque los terremotos que afectan el territorio nacional no se han caracterizado por la gran intensidad, existen predicciones científicas de la ocurrencia de los sismos en la porción oriental del país.

En los últimos 35 años, el terremoto de mayor consideración ocurrió el 25 de mayo de 1992, con un epicentro cercano a Cabo Cruz, provincia Granma y una magnitud de 6,3 grados en la escala de Richter, según datos iniciales. Fue perceptible en más de la mitad del país y afectó numerosas viviendas en particular en este territorio.

En los años 1992 y 1993 el promedio de movimientos sísmicos registrados fue de unos 2 mil 500. Solo 39 de ellos fueron percibidos por la población.

Los estudios de vulnerabilidad solo se han realizado para la ciudad de Santiago de Cuba y para algunas obras industriales, y no se tienen noticias de que se haya llevado a cabo algún trabajo de evaluación del riesgo sísmico.