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http://lateclaconcafe.blogia.com En el centro de Cuba. Una página pensada desde el periodismo en todos sus géneros y manifestaciones. Como el café criollo ¡cargadito y humeante! Valiente y sincero. Noticias y comentarios sobre lo que ocurre en nuestra Isla y en el Mundo. Un espacio para teorizar, exponer, argumentar, opinar, reflexionar, polemizar, denunciar. Siempre acercándonos a la verdad y a las causas justas. Lea, saque sus propias conclusiones y envíeme sus comentarios a:
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Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2007.
Cualquier historia del verano precedente servirá para contarla este lunes en el rencuentro con los compañeros del último curso cuando, ya agotados por el calor y los avatares del transporte, en medio de las pruebas finales, la meta parecía un espejismo a decenas de metros de distancia. Ahora otra vez a las aulas y a ¡desperezarse!, que retornan los meses de uniformes, de estudio y de trabajo. De las ya lánguidas vacaciones sol, arena y mar resultaron los más codiciados. Las piscinas no funcionaron muy bien que digamos. Como siempre: campismo, Zoo, viajes a casas de amigos y familiares en otras ciudades y provincias, películas y muñes en la tele, y música - ¡mucha música y baile!-; dulces caseros y galleticas, panes con cualquier cosa, refrescos y comidas sin sometimiento a la tirana majestad de los relojes; baños bajo los chaparrones, béisbol y fútbol callejero... Y lo más novedoso. Dos opciones que no todos -niños, adolescentes, jóvenes y adultos- supieron aprovechar o ganar al máximo: el acceso a los Joven Club de Computación y a las Lecturas de Verano, especie de mini ferias del libro, pues hubo ventas, acciones dirigidas y actividades colaterales. Manuel Alberto ni siquiera se acercó a un río. Si por él hubiera sido continuaría todo el tiempo delante de la computadora en uno de esos juegos que entretienen y enseñan a la vez, aunque prefiere explorar Encarta. «Incluso -dice- hay veces que estoy durmiendo y me despierto de pronto con la imagen de la enciclopedia en la pantalla o la de un juego que abrí por la tarde.» Carlos Andrés conoció muchos lugares del Mundo en estas vacaciones, gracias a un Atlas Geográfico que La posmodernidad se impone, cala por entre los intersticios de este mundo cada vez más fragmentado y heterogéneo. Bajo sus influjos, el hombre revierte concepciones homogeneizantes de la cultura de masas, en un intento por erigirse en único responsable de sus decisiones mediáticas. Es la era de la Red de redes: al alcance de un clic se hallan los más disímiles contenidos. Sin embargo, la "superabundancia" informativa no se traduce en calidad del conocimiento. De ahí que haya tomado, en los últimos años, un enorme auge la especialización como vía para suplir los vacíos gnoseológicos emanados de la saturación de los mensajes. Según el investigador español Francisco Javier Fernández Obregón, esta tendencia del periodismo contemporáneo es hoy el nuevo paradigma comunicativo de la actual sociedad interactiva, marcada por la impronta creciente de los nuevos medios electrónicos, que buscan audiencias selectivas, específicas e individualizadas.[1] Perfilando la teoría Varios autores han tratado de conceptualizar este tipo de periodismo. Entre ellos, Martínez Albertos señala: La prensa especializada está constituida por aquellas publicaciones con o sin periodicidad fija, que van dirigidas a profesionales concretos, especialistas en una determinada actividad científica, técnica o industrial; el periodismo especializado se dirige (...) a un público teóricamente tan amplio como puede ser la audiencia concreta de cada periódico.[2] Con una visión aún más acabada, Fernández Del Moral lo clasifica como la estruct |